por DANIEL DOMÍNGUEZ el24 de Junio de 2009
La primera edición, subtitulada “edición experimental” del Libro de Redacción de La Vanguardia apareció en septiembre de 1986. Según nos explican en la presentación, el origen del libro está en un prontuario de estilo redactado en 1982 por el periodista José Casán Herrera. Ese material, más de 2.000 páginas ordenadas alfabéticamente fue entregado por el director de La Vanguardia, Francisco Noy, a los profesores de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) José Manuel Blecua y Juan Carlos Rubio, que se ocuparon de la redacción definitiva de acuerdo con las directrices del Equipo Directivo de la Redacción de La Vanguardia. De la redacción de la parte dedicada a redacción periodística y de la coordinación de la edición se ocupó el periodista y profesor Josep María Casasús. Según me ha contado uno de los autores, José Manuel Blecua, uno de los puntos más destacables y destacados del proyecto fue que se trataba de la creación, por primera vez, de unas normas para una periódico escrito en castellano y publicado en Cataluña, con las posibles variantes que ello implicaba respecto a otros libros escrito para el ámbito hispanohablante. Como obras de referencia se usaron los libros de estilo de la Agencia Efe y de El País.
El libro comienza con dos apartados en los que se tratan cuestiones propias del periodismo, titulados “Principios editoriales” y “Normas generales de redacción”. Después comienza la parte dedicada al uso del español, dividida en “Problemas de ortografía”, “Problemas de morfología”, “Problemas de gramática” y varios apéndices dedicados a resolver dudas léxicas, de nombres propios, topónimos, siglas, locuciones latinas y medidas y equivalencias. Termina el libro con otro capítulo dedicado a asuntos periodísticos.
Para más información, pinche aquí.
por DANIEL DOMÍNGUEZ el24 de Junio de 2009
La primera edición de este manual de la Agencia EFE no es un libro propiamente dicho, pues no está editado ni encuadernado como tal, sino que se trata de unas hojas mecanografiadas por una sola cara y encuadernadas con unas tapas de cartulina fina. En la introducción, titulada “Justificación”, se explica que la pretensión es dar ideas generales que sirvan de orientación para armonizar el estilo redaccional de manera que el servicio de EFE tenga un estilo propio. Y sigue diciendo: “Nos proponemos dar unas normas claras para que los redactores las tengan en cuenta en el momento de escribir y transmitir las informaciones, aunque sin prescindir nunca del ingenio propio y de las innumerables posibilidades de expresión que ofrece nuestro idioma. Pero, cuidado, que no inventa quien quiere, sino quien puede”.
El Manual está dividido en dos partes, la primera dedicada a explicar cuestiones de transmisión y tipos de noticias, y la segunda, titulada “Anexos”, dedicada a cuestiones gramaticales y léxicas.
El primer libro propiamente dicho de la colección es la segunda edición de un librito titulado Manual de Estilo, fechada en 1976. Y lo llamo librito porque es de pequeño formato y apenas tiene 65 páginas. De su redacción se encargaron los responsables de la “redacción central” de la Agencia EFE, entre los que había una cierta pugna que los dividía en “españolistas” y “americanistas” en cuanto al ciertos usos del español, como en el caso del pretérito perfecto y el indefinido, pulso que ganaron los defensores del indefinido. Llama también la atención la censura de cualquier uso del gerundio y de la pasiva, sea o no sea correcto. Por alguna razón inexplicable alguien impuso su criterio y prohibieron nada más ni nada menos que el pretérito perfecto, la pasiva y el gerundio. El libro está dividido en tres capítulos: “Información” (normas éticas), “Redacción” (cuestiones de estilo y algo de gramática, muy poco aparte de las prohibiciones antedichas) y “Transmisión” (tipos de noticia, prioridades…). En su preparación se tomaron como modelo de referencia los libros de estilo de las agencias norteamericanas AP y UPI. Leer más…
por DANIEL DOMÍNGUEZ el22 de Junio de 2009
Público es un periódico perteneciente al grupo Mediapro, cuyos principales accionistas son Jaume Roures y Tatxo Benet. Con sede en Madrid, es de ámbito nacional y su orientación ideológica se encuadra dentro de la izquierda. Público se marca como objetivos el contribuir, a través de la información y de laopinión, a una sociedad más justa, abierta, equitativa, solidaria y libre. Y de ahí nace su preocupación por el tratamiento deontológico de problemas sociales como la violencia de género.
Debido a su pequeña existencia (se publicó por primera vez en septiembre de 2007) no tiene aún un libro de estilo marcado y publicado para ayuda de sus redactores y consulta del público. Sin embargo, las normas internas existen antes que su plasmación escrita y en este caso el periódico presume de autorregularse ante la violencia de género, tratándose por tanto del primer periódico español que se compromete a dicho actuar.
Se trata del “Código autorregulatorio para informar sobre la violencia de género” destinado a informar de un forma comprometida y cohesionada desde el medio todos los hechos relacionados con esta violencia que tantos titulares da. Desde que este grave problema social salió a la luz gracias a los medios de comunicación, se han publicado varias guías con recomendaciones y normas para su tratamiento periodístico. Sin emabrgo, el primer periódico en comprometerse a cumplirlas de una forma claramente expresada fue Público. Con el asesoramiento de Pilar López Díez, experta en comunicación y género, el decálogo recoge algunas propuestas de los principales especialistas en la mater. Leer más…
por RAQUEL CORDÓN el19 de Mayo de 2009
Hasta ahora en este blog hemos hablado de libros de estilo de medios generalistas, pero lo cierto es que la prensa especializada cuenta también con los suyos propios. En este sentido, nos gustaría mencionar el caso de un libro de estilo vinculado a la prensa deportiva.
La información y el deporte. Libro de estilo para la prensa deportiva andaluza. Como ya atisba su propio título, este libro nace como consecuencia de las lagunas existentes en Andalucía con respecto a la prensa deportiva. Así, su autor, José Luis Rojas Torrijos advirtió del gran público aficionado a este tipo de medios (tanto que ha hecho que la prensa deportiva sea la más leída), un público que en muchas ocasiones sólo accede a la realidad a partir de lo que en ellos se cuenta. Y precisamente Rojas Torrijos relacionó este tema con el hilo de fondo que ya hemos analizado en otras entradas anteriores, es decir, con la importancia de la lengua en el Periodismo. De este modo, como todo libro de estilo, éste también contiene un apartado especial dedicado a soluciones léxicas, gramaticales, geográficas y toponimias; epígrafes que se ubican precediendo a los propios principios del sector deportivo. Y todo ello con el objetivo de incentivar un correcto uso del lenguaje en todos los sectores, no ya sólo entre los periodistas. Y es que, la prensa deportiva cuenta con unas características propias y con un léxico especializado, hecho que puede provocar que algunos lectores o el público, hablando en un sentido amplio, no entiendan por completo las informaciones.
Por todo ello, José Luis Rojas Torrijos apuesta por un periodismo responsable, honesto y humilde.
por RAQUEL CORDÓN el15 de Mayo de 2009
En sus comienzos, los libros de estilo consistían en cuadernillos de uso interno que los periodistas podían consultar ante cualquier duda que se les planteara en su quehacer diario. Tiempo después comenzaron a facilitarse algunos ejemplares a las bibliotecas de Ciencias de la Información, con los que los estudiantes de periodismo podían aprender y analizar el funcionamiento y la manera de trabajar y abordar los temas de los diferentes periódicos, según factores como los ideológicos. Pero, estos libros que en principio eran de uso interno, dieron un gran salto al ser llevados a las librerías, hecho que demostró la total transparencia de los medios con respecto a su modo de actuación.
Ahora bien, esta idea se extrapoló aún más con la llegada de Internet, que posibilitó que numerosas cabeceras se lanzaran a colgar sus libros de estilo en formato digital. Así, hoy día podemos tener en cuenta cómo se trabaja en diferentes países y bajo diferentes gobiernos, sin duda un aspecto éste bastante interesante. Así, por ejemplo, cabe destacar la situación del diario Granma, que actúa como órgano oficial del partido comunista cubano.
A continuación ofrecemos una serie de libros de estilo que pueden consultarse online, una lista que ha sido elaborada por Julio Alonso, asesor editorial del Grupo Joly. Leer más…
por RAQUEL CORDÓN el10 de Mayo de 2009
El País se considera a sí mismo como un periódico que hace ascos a todos aquellos temas que generan violencia. En su libro de estilo se hace una mención especial a casos como los de la competición boxística, a falsas alarmas de bomba y al tratamiento de informaciones referentes a suicidios y violaciones.
En cuanto a las falsas amenazas de bomba se dice que no serán recogidas, a menos que “[...] acarreen consecuencias de interés general [...]”, pues lo que se consigue al hablar de ello es “[...] favorecer al delincuente y extender este tipo de conductas [...]”. Cuando se informa acerca de suicidios y violaciones, en su libro de estilo El País apuesta por la prudencia en el tratamiento informativo ya que, en el primer caso “[...] la psicología ha comprobado que estas noticias incitan a quitarse la vida a personas que ya eran propensas al suicidio [...]”.
Ahora bien, en la edición digital de hoy de El País, podemos encontrar un extenso reportaje en el que se recuerda y describe con detalle la muerte de Carlos Palomino, Leer más…
por RAQUEL CORDÓN el10 de Mayo de 2009
Ésta es una de las renovaciones que pudo apreciarse el 21 de octubre de 2007 en El País a raíz de su cambio de diseño, incluso podría decirse que fue la más llamativa o significativa por el mero de hecho de constituir la seña de identidad del periódico. Y es que, como ejemplo de comportamiento en el uso de la gramática, El País decidió romper el diptongo que a lo largo de décadas ha caracterizado a su cabecera por la introducción de una nueva que no entrara en contradicción con dichas normas y con su uso del lenguaje en el conjunto de las informaciones publicadas en el medio.
He aquí una muestra de la importancia de los medios de comunicación como reflejo del empleo de un lenguaje sumamente correcto.
por RAQUEL CORDÓN el10 de Mayo de 2009

El País, con sus 425.927 ejemplares diarios, se posiciona como el periódico no deportivo de mayor difusión de España. Perteneciente al mayor grupo mediático español, al Grupo PRISA y teniendo sede en Madrid, así como delegaciones en Barcelona, Bilbao, Santiago de Compostela, Sevilla y Valencia, El País suministra a las diferentes Comunidades Autónomas informaciones sobre ellas de un modo más desarrollado en sus correspondientes ediciones territoriales. Asimismo, este periódico de pago alcanza su difusión internacional gracias a su distribución en América Latina.
Leer más…
por MARTA GOMEZ CASTELLO el3 de Mayo de 2009
Leemos el apartado XVIII del Libro de Estilo de EL MUNDO con el título Uso del idioma castellano y vemos lo siguiente: “Los nombres de poblaciones de España se escribirán en la lengua vernácula de cada lugar: Vilanova i la Geltrú, no Villanueva y Geltrú. Las excepciones serán las de las poblaciones con nombre oficial bilingüe, como Victoria-Gasteiz, para las cuales la edición de EL MUNDO en la misma comunidad autónoma que la ciudad podrá escgoer el nombre vernáculo y las demás ediciones preferirán el castellano”.
Pues bien, lo que nos interesa viene a continuación. Cito textualmente: “Un punto de litigio reciente ha sido la adopción administrativa de un solo nombre, el vernáculo, para dos ciudades catalanas importantes cuyos nombres castellanos están suficientemente acreditados desde el punto de vista histórico, Gerona y Lérida, hoy oficialmente Girona y Lleida. En EL MUNDO se escribirán siempre en catalán”.
En la portada de EL MUNDO del 14 de septiembre del 2007, se publicaba lo siguiente: “Grupos independentistas queman la imagen del Rey en su visita a Gerona”.
¿Hasta qué punto es permisivo este error en portada según el libro de estilo de este periódico?