1a Circular del Taller Flamenco Vigía.
Encuentros Regreso al futuro. Zemos98 10a Edición.
Querid+s amig+s,
por fin nos dirigimos a tod+s vosotr+s en relación al taller ‘Flamenco, acción y cintas miniDV’.
Primero que nada, daros la bienvenida y dar por inaugurada la comunicación entre participantes, colaborador+s y organizador+s del taller.
En el taller hay más participantes que l+s 10 que inicialmente estaban previst+s. Se debe a que la complejidad del mismo nos ha llevado a buscar la generosa colaboración de una serie de especialistas que van a estar aportando su buen hacer en diferentes desempeños.
A continuación, nuestros más estrechos colaboradores:
Adán Barajas. Es nuestro crack audiovisual. Cierto que ésta es una categoría bastante abierta, pero su mirada procede del cine y el chico tiene tan abiertos los ojos como la disposición. Tiene mucha culpa de la preparación de este taller, especialmente de las cosas que van saliendo bien.
Indio. Responsable de sonido, polifacético como el que más y kamikaze donde los haya.
Jose Romero. Ella tiene a su cargo la supervisión del atrezzo, indispensable para camuflar cámaras, micros, gadgets y demás dispositivos. No la pierdan de vista porque es capaz de acomodar seis elefantes sobre una piedra de mechero y garantizar el confort de cada uno de ellos.
Además, contamos con el apoyo de l+s sonidistas Dani de Zayas y María Durán, que nos han asesorado y están ahí atentos al concepto y evolución del taller. Así también Salud López, coreógrafa que está aportando su granito de arena.
Además, hay unas cuantas personas y entidades que están echando una valiosa mano de distinto género. Por ejemplo, desde el Servicio Audiovisual de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, dirigido por Juanjo Calderón, se está prestando un servicio clave en cuanto a equipo. Y l+s Zemos se están dejando la piel, con todo y que tienen nueve talleres más a los que dar cobertura. Pero ya habrá tiempo de extendernos en agradecimientos.
Así pues, BIENVENID+S tod+s a esta recién inaugurada lista que va a servirnos para mantenernos en contacto y establecer una vía de comunicación multidireccional. Es cierto que, como herramienta, una lista de correos es bastante limitada. Si alguien propone otra tool más operativa y orgánica, adelante, de eso se trata.
Es decir, de vuestra parte corre la posibilidad de comentar, sugerir y desarrollar la info o medios que vamos presentando y utilizando.
Me consta que algun+s de vosotras habéis desarrollado trabajos en torno a la videovigilancia (en adelante, ‘vigía’) y seguramente barajareis otros temas que están relacionados con el taller. Está clarísimo que no todo el mundo se apunta a un taller de flamenco y videovigilancia, así que nos tenéis curiosísimos por saber las motivaciones que os han traído por estos lares: porfa, CONTÁDNOSLAS. Ahora tenéis la ocasión de poner en colectivo cuanto queráis.
El carácter eminentemente práctico e intenso del taller va a hacer difícil que en esa semana podamos profundizar en aspectos teóricos o debatir sobre las cuestiones centrales más allá de los ratos de asueto, entre cerveza y cerveza. Así que la idea de ponerlos en común ahora se hace doblemente oportuna para ir rumiando ciertos temas de cara a que, cuando llegue el momento, la comunicación in situ se haga más fluida.
De entrada nos parece importante que conozcáis nuestra visión de ese fenómeno ahora tan de moda para sus defensor+s y detractor+s, la videovigilancia. Con una trayectoria ascendente, la videovigilancia (en adelante, ‘vigía’) parece ser el remedio a todos los males en la ciudad. Las urbes –gobernantes y ciudadanía- han consentido que se agudicen tanto sus contradicciones urbanísticas, económicas y sociales en general que hoy por hoy se acepta sin apenas réplica la medida paliativa de recurrir a este tipo de control para frenar cualquier forma de disidencia y delito. No importa que aplicar esta medida conlleve una pérdida de libertades sin precedentes, ni tampoco la contradicción que esas disidencia y delito estén en gran medida causados por una mala gestión de la ciudad. No importa el hecho de que ‘naturalizar’ el control social a través de las máquinas vigía depaupere nuestras responsabilidades como ciudadanos en un acto de delegación de competencias a favor de manos privadas y públicas de dudosa honradez.
De estas palabras se desprende nuestra posición crítica hacia este fenómeno. Ahora bien, nuestro interés en este taller reside más en un cuestionamiento a través de la apropiación de la vigía que en una crítica intelectual o activista. Es decir, suscribimos y apoyamos la crítica hacia la vigía, si bien pensamos que hay formas de cuestionar, de abrir debate e involucrar a la ciudadanía y a los movimientos sociales, que se nos hacen más gozosas, sugerentes y efectivas. Formas que, por lo demás, se hacen posibles sin renunciar a los análisis intelectuales y a las actitudes activistas. Casi una actitud vital, el planteamiento apropiacionista nos invita a abordar toda suerte de cuestiones sociales tomando una distancia que permita desprendernos de esterilizantes perspectivas apocalípticas y situar en escena a los actores sociales involucrados. Luego de este extrañamiento, el humor, la ironía, los juegos relacionales, nos permitirán plasmar de nuevo las relaciones, ahora reconfiguradas y listas para la mofa y el escarnio, amigos éstos del asombro, el humor o cualesquiera otros sentimientos cuestionadores de la realidad y del estado de cosas. Así también con la vigía.
Uno de los contenidos ilustrativos de nuestra posición y con los que se puede ir abriendo apetito es la filmografía (podéis verla en este mismo blog). Ya podéis poner vuestras mulas, torrent y demás P2P a descargar. En esta filmo hay lo que, para nosotros, son joyitas realmente inspiradoras en términos de falso documental y todo género de impost*ras. Por favor, APORTAD REFERENCIAS DE PELIS de estos géneros que veis apropiadas y que puedan servirnos de inspiración.
La palabra ‘impost*ra’ os resultará familiar por lo que sabéis del taller, pero quizás ‘falso documental’ sea un concepto que no habíamos mencionado hasta ahora. No queremos destripar el taller antes de tiempo y vaciar la caja de Pandora, pero nos parece importante que tengáis en cuenta que nuestra propuesta está empapada del concepto de falso documental. Much+s conocéis el género, pero podéis ver un interesante artículo (http://www.zemos98.org/spip.php?article43) al respecto desarrollado por Zemos98, y otros muchos textos en la red.
Otra idea que se desprende de este concepto –falso documental- es que el taller, aparte de ser una experiencia que debe sostenerse por sí mima, es decir, que tiene sentido en sí mismo como investigación práctica y acción agitadora de nuestras mentes y cuerpos, tiene una posible proyección: la realización un video. En efecto, no nos resistimos a pensar que esa posibilidad puede ser real a través de un futurible trabajo de postproducción. Y así enfocamos la realización del taller, pensado en que cualesquiera que sean los materiales generados, puedan servir a este posible video. Pero insistimos, todo ello sin que se menoscabe el interés y la consistencia del trabajo de esa semana como experiencia rica y con sentido propio. Por vuestra parte, trasmitid cuantas dudas o sugerencias os surjan sobre el tema.
Pues bien, el argumento de este futurible video, que puede contribuir a dar orientación al taller, sería el de una gue*illa urbana que se dedica a sa*otear a quienes ya sabéis realizando determinadas acciones en sus oficinas que despiertan alarma social. La narrativa a través de la que se desarrollaría esta trama es la del falso documental: pero se trata de hacer verdad este fenómeno. No sólo de hacerlo verosímil –que también-, sino real. Vemos que, más allá incluso del propio falso documental, es factible crear un verdadero movimiento de desacato a estas corporaciones. Por el momento, dejémoslo ahí.
Ver para creer. La filmografía adjunta puede ayudaros a desarrollar esta idea con vuestro propio background. ¡Adelante, querer es poder! Pero, además, os sugerimos que vosotros mism+s, a lo largo de estas dos semanas que tenemos por delante, visitéis las oficinas de estas entidades con la mirada recolocada bajo estas premisas que os transmitimos. Os invitamos a redescubrir estos espacios, a identificarlos como escenarios con sus habitáculos, rincones, mobiliario, personal, clientes, acciones y situaciones acostumbradas… Podéis percibir las sensaciones corporales y mentales que os produce el hecho de ver estas oficinas con esta nueva mirada, y también evocar las sensaciones que os van a surgir cuando os encontréis filmando en ellas de incógnito, con todo un equipo de rodaje furtivo pero figurando como cualesquiera otros clientes. Recordad la secuencia final de ‘El Golpe’ (1973), de George Roy Hill, y tantas otras del género. Así que id pensado en coartadas que os permitan entrar y salir de allí como clientes corrientes, desconocidos entre ellos, y sin despertar la más mínima sospecha.
Queremos que sepáis que hemos tenido la oportunidad de pedir permiso a estas entidades y es casi seguro que lo hubiéramos obtenido, pero que nuestra intención es otra bien distinta: la de tomar lo que queremos por nuestra cuenta. Ya sabemos que por lo general en el cine –en el lenguaje audiovisual- lo importante es el resultado que finalmente se presenta al espectador: el medio es lo de menos. En este sentido, invocamos el espíritu situacionista del cine de Jordá (‘Númax presenta…’, ‘Monos como Becky’, ‘Veinte años no es nada’, etc.), o de Patino (‘Silverio’, ‘Desde lo más hondo’, ‘Verdugos’, etc.), o de Guerín (‘En Construcción’), por citar casos cercanos.
Ese es el espíritu del taller, el desarrollo de acciones que tengan sentido por sí mismas, cuya puesta en práctica -tome esa práctica los derroteros que tome- determine el resultado final de la película. De este modo, para nosotros, hacerlo sin su permiso, sin su conocimiento y beneplácito, responde a un propósito de manifestar tercamente nuestra antipatía, como si ese pequeño gesto de integridad dignificara y, en cierto modo, magnificara la crítica que hacemos a los bancos. La razón de ser de esta propuesta reside en que se le está dando relevancia al modo de hacerlo, al proceso de construcción, a la experiencia dirigida en parte, pero que nos va a llevar a situaciones imprevisibles.
De esta forma, hemos querido enfocar estas prácticas como un acto de desobediencia cuyo hacer no quede únicamente en el desacato situado en el nivel de la representación, sino que constituya en sí un acto político coherente. Ya tendremos lugar de pedirles préstamos, abrirnos cuentas, o aspirar a sus vajillas de promoción, pero ahora queremos ser insumis+s a su orden. Y motivos no nos faltan. Pero en eso no vamos a extendernos, porque seguro que Uds. tenéis tantas razones para aborrecerlos como nosotr+s.
Hasta aquí llega esta presentación. No hemos querido aburriros, sino abrir un escenario de reflexión, un marco de debate y un receptáculo de opiniones y sugerencias. En vuestro tejado está ahora la pelota. No os cortéis de aportar lo que se os ocurra, que en el cielo ya está cubierto el cupo de l+s prudentes.
Algun+s de vosotr+s habéis preguntado qué material puede ser útil de aportar al taller por vuestra parte. Gracias por el ofrecimiento. El proceso de producción del taller, en marcha desde hace unos tres meses, está siendo complejo, sobre todo porque no contamos con demasiados recursos para la complejidad que se plantea.
A continuación, os vamos a plantear algunas de estas necesidades básicas:
A) Vestuario: es ideal que os traigáis, al menos, tres o cuatro indumentarias distintas que os acrediten como perfectos clientes modelo y clientes completamente inofensivos. Considerando la vestimenta apropiada para estas fechas primaverales, estaría bien que os trajerais trajes, camisas, maletines fuera de sospecha (no demasiado grandes), bolsos, gorros y pañuelos para ellas… Se trata de representar varias y distintas personalidades que eviten vuestra identificación. No tanto por sus cámaras como por las nuestras. En vuestras excursiones a las oficinas podréis identificar vuestros personajes tipo.
B) Hay ciertos requerimientos técnicos que estamos teniendo dificultades en conseguir. Si contáis con ellos y podéis aportarlos al taller, sería de gran ayuda.
- Cámaras de vídeo con conexión de VIDEO IN, ya sea RCA, BNC, etc… para ser utilizadas como magnetoscopios grabadores conectados a las cámaras espía. Y muy importante, de pequeño tamaño (tipo handycam) ya que irán ocultas en el atrezzo. Olga decir que si tenéis spycam serán bienvenidas.
- Minidisc con buen micrófono, a ser posible (no imprescindible) con salida de audio por USB.
Bueno, esto es todo por el momento, esperamos vuestra confirmación de que esta noticia os ha llegado correctamente y también vuestros comentarios y sugerencias.
Nos vemos en la red.
Desde el sur de la selva de María Santísima,
el equipo organizador del taller ‘Flamenco, acción y cintas miniDV’.
Sevilla, 09.03.08
PD: No os perdáis la noticia ‘El Ayuntamiento de Sevilla encarga a Indra el diseño del sistema de videovigilancia de los principales espacios públicos de la ciudad’ en este mismo blog, que o bien pone los vellos de punta, o bien produce cosquilleo en el estómago y risita maliciosa:
http://estrecho.indymedia.org/newswire/display/73106/index.php