Volvemos a servirnos de “El Ala Oeste de la Casa Blanca” (West Wing) para hablar hoy sobre Publicidad Política, enmarcada dentro de la Comunicación Política, o Marketing Político según que autor se elija.
Brian McNair la define como comunicación intencionada acerca de la política que engloba tanto comunicación entre los políticos, mensajes que los políticos reciben de parte de la ciudadanía, votantes, periodistas.. y la cobertura sobre todo mediática de las actividades políticas que llegan a toda la sociedad.
Por el contrario, la publicidad política es definida como “la adquisición y uso de espacios publicitarios pagados según tarifas comerciales, con el fin de transmitir mensajes políticos a una audiencia de masas”.
Esta definición no cuadraría con la publicidad política de nuestro país, ya que aquí los espacios son cedidos por las televisiones por ley, además de solo poder publicitar durante las elecciones y no durante todo el mandato. Es una ley que además procura que no pase como vamos a ver a continuación, los conflictos de intereses, sobre como se debería o no financiar este tipo de publicidad. Ya que en un mercado libre donde los costes de la publicidad aumentan por la competencia, se acaba convirtiendo en una ventaja el que más tiene. En Estados Unidos además pueden hacer publicidad negativa, rozando incluso el insulto.

El marketing político a menudo se asocia con la corriente que convierte la política en espectáculo. Martin Kaplan dice que “el entretenimiento es la fuerza más importante de la sociedad contemporánea”. Esto es la evolución de la teoría que empieza antes de la era moderna, con Tulio Cicerón en 64 a. C. donde ya destacaba elementos por el cual vota la gente: beneficios concretos (como bajada de impuestos), expectativas (el candidato debe aparentar siempre estar preparado para cumplirlas) y simpatía sincera.
Actualmente autores como Juan Campmany dicen que “en publicidad hay que prescindir de la explicación del programa, lo que queda reservado a ámbitos de comunicacióno menos masivos, más segmentados, o bien para las apariciones en prensa y actos públicos”
Los principios del marketing político marcan trasladar lo que se hace en publicidad comercial al ámbito político Por eso la tendencia general es que los mensajes políticos sean cada vez más simples, concisos y entretenidos para captar la atención. Con un mundo cada vez menos ideológico, se tiende a la personalización, evitando la ideología y las cuestiones concretas, permitiendo así la diferenciación en el “mercado” indiferenciado.
Aquí podéis ver en que consiste una campaña política y como la comunicación es el eje de toda ella.

Como decíamos antes, cada vez hay una pérdida de contenido ideológico, sobretodo en los eslóganes y discursos, donde cada vez se simplifica más y se habla solo de un concepto, reduciendo las propuestas; como si un eslogan y la imagen del candidato fuera lo único que la gente puede llegar a acordarse.
Por el contrario, existe la fórmula de relaciones públicas políticas del Debate, que se utiliza porque apela a una audiencia masiva, establece la agencia de los medios y sobretodo porque es gratis, algo que se aprecia en un mundo capitalista como el nuestro.
El debate genera una obsesión en la apariencia del político, es uno de los pocos formatos que aún permiten un mensaje elaborado, dar más información, argumentar, pero a menudo se dejan llevar por la tendencia de la política-show, según Jorge Rábago del PP: ” el debate no debe ser excesivamente deliberativo”, “son lo más parecido aun combate de deseo”, donde uno gana y el otro pierde y el votante apuesta por el caballo ganador.
Según Daniel Ureña de la empresa Mass Consulting Group, “El candidato más que exhibir conocimientos prolijos o multitud de propuestas, tiene que demostrar capacidad de empatía, de “pegada emocional”.
Aquí podemos ver un claro ejemplo.

Esto nos lleva a definir los “SoundBites”, fragmentos de información que los políticos dicen para que los medios de comunicación utilizen. Palabras o frases memorables, llamativas, que tengan la posibildad de convertirse en la base para que el periodista construya la historia sobre ellas.
En el siguiente video podemos ver, como en un debate, el “supuesto” presidente de los Estados Unidos de America tiene que rebatir a su contrincante republicano, ya que este ha dicho “los republicanos bajaremos los impuestos”. El presidente le pregunta, pero como vas a hacer eso? Como lo vais a llevar a cabo? – y él mismo se contesta, que no es facil, si se lo explica, él mismo dejará de la campaña. Pero les recuerda que a parte de “bajar o subir los impuestos” en la vida de un presidente hay muchas más cuestiones, que no se pueden resolver con una simple frase pegadiza, él es el presidente de los estados unidos, de todos sin excepción, aunque a algunos no les gusten, pero trabaja en muchos temas sin dejarse ninguno. Es un video memorable.

Referencias de los apuntes de “Comunicación Política” del profesor Antonio Pineda de la Universidad de Sevilla, Facultad de Comunicación y de los libros de “Marketing Político”, Lourdes Martín Salgado, 2002. y “Manual de Marketing Político” del Dr. Luis Costa Bonino (libro que se puede encontrar en www.costabonino.com).
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