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¡Este es el post 500…!

La verdad es que cuando comencé esta aventura no imaginé que en poco más de un año iba a “volcarme” tanto en este Blog como para llegar a 500 posts y decenas de enlaces y de páginas…

Dicen los contadores que a lo largo de este tiempo se han producido más de 250.000 accesos… (¡que no 250.000 personas…!). Y que cada día hay varios centenares de heroicos visitantes que lo frecuentan con asiduidad.

La verdad es que la frase comentada de cada día me ha hecho pensar mucho … Creo que a través de ella hay una especie de “genealogía de mi pensamiento”: aquí están quienes más o menos profundamente me han llegado, me han cuestionado…o me han proporcionado seguridad cuando la necesitaba. Y creo que aquí hay pensadores, credores, científicos sin acepción de razas, credos, sexo, opción sexual, ideologías, etc. Lo cual no quiere decir que no haya un cierto hilo conductor solidario y capaz de mirar siempre hacia adelante desde la plenitud del presente. No deseo otra cosa para quienes accidental o habitualmente hayan accedido al Blog…

¡500 posts…! Procurando mantener un tono positivo, crítico, constructivo, ilusionante (¡nunca complaciente o papanatas…!). Es difícil…

Me hubiera gustado más INTERACTIVIDAD: MÁS COMENTARIOS, MÁS CRÍTICAS, MÁS SUGERENCIAS… Pero también en esto respeto a quienes entran en el Blog.

Me reconozco especialmente en algunos poemas (propios o ajenos, que me resultan tan propios como míos), en algunas reflexiones (sobre la mujer, sobre las tecnologías, sobre el gozo de ser…), en algunas creaciones musicales (de Bach y Händel a Dylan y Joan Baez, Lennon o Víctor Jara y Mercedes Sosa…). Me reconozco en el acento de lo femenino, de la ecosofía, del altermundialismo, de la solidaridad…

También me he sentido algunas veces frustrado… Cuando ha caído el servidor y creía que no podía cumplir mi compromiso… Pero ahí están: día a día, 500 posts… Escritos desde Nápoles, Santorini, Éfeso o La Habana… Desde Nueva York, San Juan de Puerto Rico o Braga…

Aquí (también) hay una parte de mi vida. Que quiero que sea vida compartida. Para entregar a los demás todo lo que he recibido y no es mío, sino de todos… y si es posible, un granito de arena más.

2009.09.07 “Para combatir el antisemitismo no hace falta ser judío, como para luchar contra el racismo no hace falta ser negro. Lamentablemente, a veces parece que para combatir la discriminación de la mujer hace falta ser mujer”. Soledad Gallego-Díaz0 comentarios / ¡comenta!

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“Para combatir el antisemitismo no hace falta ser judío, como para luchar contra el racismo no hace falta ser negro. Lamentablemente, a veces parece que para combatir la discriminación de la mujer hace falta ser mujer”. Soledad Gallego-Díaz

Estoy totalmente de acuerdo con la reflexión de la periodista y ensayista Soledad Gallego-Díaz porque, además, no hay causa en el planeta que afecte a tantos miles de millones de habitantes… Y no me refiero sólo a la mitad de los actuales seres humanos, sino a la totalidad.

La causa de  la liberacion de la mujer  y la transformación de los imaginarios androcéntricos en imaginarios más femeninos de alianza son tareas prioritarias en el momento actual de nuestro planeta. Y, de algún modo, de ello depende la sostenibilidad y la habitabilidad de nuestra Matria Tierra.

Como anticipio de posteriores aportaciones, mi última ponencia al Congreso de Investigación y Género:

EL HILO DE ARIADNA:

LA MUJER Y LO FEMENINO EN LA SALIDA DEL LABERINTO

Vázquez Medel, Manuel Ángel

Departamento de Comunicación Audiovisual, Publicidad y Literatura

Universidad de Sevilla

amedel@us.es

RESUMEN: Esta ponencia, que lleva como título el de un próximo volumen en fase final de elaboración, mantiene como postulado central que la única vía posible para superar el complejo estado de crisis (económica y ecológica, política y social, cultural y religiosa) en que nos encontramos, es la inmediata sustitución del imaginario androcéntrico (masculinista) de voluntad de poder, voluntad de control y dominio, de imposición, rivalidad y confrontación, por un imaginario ginecocéntrico de alianza basado en la sinergia y en la cooperación benevolente, en la aceptación enriquecedora de la diferencia, en el diálogo polifónico y en la acción comunicativa. Sólo así podrá garantizarse una cierta “sostenibilidad” de lo humano, que pasa por una triple ecología de la mente, de las sociedades y del medio ambiente. De este modo, frente al imperativo de razón instrumental desde el que hemos construido el proyecto de modernidad euro-occidental, ha de alzarse una puesta en valor de la razón vital, de una razón poética, creadora, en la que lo humano se comprende como equilibrio entre lo racional y lo emocional, para una nueva sociedad planetaria sin fronteras en la Matria Gaia, basada en la riqueza de la diversidad y en el diálogo de culturas y civilizaciones.

PALABRAS-CLAVE: Mujer, Género, Transhumanización, Imaginario de Alianza, Matria, Gaia, Altermundialismo, Civilización planetaria, Razón, Imaginación, Emoción, Sostenibilidad, Educación, Alfabetización mediática.

Ariadna (en griego Aριάδνη, de la forma greco-cretense para arihagne, ‘la más pura’) fue, en la mitología griega, la hija de Minos y Pasífae, los reyes de Creta que atacaron Atenas tras la muerte de su hijo Androgeo. A cambio de la paz, los atenienses debían enviar siete hombres jóvenes y siete doncellas cada año para alimentar al Minotauro, que estaba en el centro de laberinto. Un año, Teseo, hijo de Egeo, rey de Atenas, marchó voluntario con los jóvenes para liberar a su pueblo del tributo. Ariadna se enamoró de Teseo a primera vista, como otros personajes femeninos que ayudaron a provocar el nuevo orden (un mitema que caracterizado como los «desertores» por Ruck y Staples), y le ayudó dándole una espada mágica y un ovillo del hilo que estaba hilando o, según otras fuentes, una corona luminosa para que pudiese hallar el camino de salida del Laberinto tras matar al Minotauro. Ariadna huyó entonces con Teseo, pero según Homero «no pudo lograrla, porque Artemisa la mató en Día, situada en medio de las olas, por la acusación de Dioniso» (Odisea xi.324). Homero no explica la naturaleza de la acusación de Dioniso. En Hesíodo y la mayoría de las demás fuentes, Teseo abandonó a Ariadna dejándola dormida en Naxos y Dioniso la redescubrió y se casó con ella. Con él fue madre de Enopión, la personificación del vino, y fue ascendida a los cielos como la constelación Corona Borealis[1].

He querido comenzar recordando el mito que da título a esta ponencia, porque creo que en él se encuentran claves interpretativas fundamentales para nuestra propuesta: en la actual encrucijada sólo un cambio profundo en los imaginarios sociales (transformación que debe ser impulsada por dimensiones hasta ahora consideradas exclusiva o fundamentalmente femeninas), y un giro radical en la organización y las praxis sociales, a través de la incorporación activa de las mujeres a todos los ámbitos del mundo de la vida, pueden hacer viable y sostenible una nueva civilización planetaria, impulsar la transhumanización en curso y evitar el desastre de la destrucción de nuestra especie.

Ariadna es la clave para hacer posible la destrucción del monstruo devorador y la salida del laberinto: ella proporciona, por amor al héroe Teseo pero también desde su libertad y su riesgo, tanto su instrumento de lucha, la espada, como la vía de escape: seguir el hilo tejido por las manos femeninas. Luego el mito abunda en motivos androcéntricos: Ariadna recibe de Teseo en pago por su acción salvadora el abandono en Naxos… Pero Ariadna se sobrepone y pasa del régimen diurno, simbolizado por el héroe, la espada, el orden del hilo contrapuesto a la entropía del laberinto, al régimen nocturno de Dioniosos o Baco. Una vez más la mujer, siempre impulsada por una fuerza menospreciada (o sublimada) desde el masculinismo, el amor, es capaz de conciliar en sí lo apolíneo y lo dionisíaco, lo diurno y lo nocturno, las luces y las sombras, el orden y el desorden, lo racional y lo emocional o, como diríamos ahora, el hemisferio izquierdo y el hemisferio derecho del cerebro. Vayamos, ahora, a nuestra propuesta.

Nuevos paradigmas emergentes para pensar, sentir, actuar.

Tras varias décadas de intensos estudios feministas y otros estudios de género, podemos afirmar, sin lugar a dudas, que nos encontramos en un momento de nuevos paradigmas emergentes en los más diversos ámbitos del conocimiento, y de un cambio de la episteme subyacente. Investigaciones que inicialmente nacieron en el marco de los estudios culturales y que entraron en sinergia con otros que contribuyeron al cuestionamiento de la triple mitología “hombre, blanco, euro-occidental”, ocupan en la actualidad no ya una posición de transversalidad imprescindible, sino que se ubicarían en el centro mismo de las propuestas y los discursos con futuro para una nueva humanidad, si ellos mismos no hubieran cuestionado también la noción de centro. La solución, en efecto, surgirá desde los márgenes plurales de la vida.

De todas las transformaciones operadas a lo largo del siglo XX me gustaría indicar especialmente cuatro por su alcance para el futuro:

a) En primer lugar, el control de una de las energías básicas del Universo: la energía atómica y, por tanto, el desarrollo de diversas aplicaciones nucleares. Independientemente de sus muchas orientaciones positivas, también en el ámbito de la medicina, me gustaría recordar que el descubrimiento en los años cuarenta y la utilización de energía atómica abre, por primera vez en la historia de la Humanidad, la posibilidad de nuestra destrucción como especie y de la devastación de nuestro planeta. Una circunstancia que, sin duda, marca un antes y un después;

b) en segundo lugar, las diversas convergencias de los desarrollos comunicativos con la microelectrónica, la telemática y la cibernética han desatado un proceso en el que estamos tan sólo en los orígenes: una verdadera revolución tecno-comunicacional en la que -del mismo modo que la revolución industrial fue una extensión de la fuerza física del ser humano- se está prolongando la capacidad mental humana sobre otros soportes y procesos;

c) los descubrimientos en los ámbitos de la biología, la genética y la neurología, especialmente el proyecto genoma humano, acaban de abrir la “caja de pandora” y anticipan una revolución genética en toda regla, incluso con nuevos seres (Humanos o no) “de diseño”. Incluso la convergencia de esta realidad con la anterior lleva ya a hablar a científicos tan eminentes como Joel de Rosnay, director de la Ciudad de las Ciencias de París, del hombre simbiótico, del cyborg, criatura a la vez cibernética y orgánica;

d) Finalmente y no precisamente por ser menos importante, ya que de todas las transformaciones es la que más clara raíz social tiene, el proceso de emancipación de la mujer abre nuevas pautas de comportamiento en todos los ámbitos y, desde luego, en el ámbito de la sexualidad y el de la salud reproductiva con todas sus implicaciones y resistencias en el cambio del imaginario social.

Podemos afirmar que, pese a los graves problemas que aquejan a una buena parte de la humanidad en estos momentos, nunca se ha alcanzado una idea tan plena y tan rica de lo humano, más allá de sexos, razas, creencias, opciones políticas, sexuales, etc. Hablamos de una transformación radical del imaginario social, que irá transformando esta sociedad androcéntrica (que nunca ha sido antropocéntrica) en una sociedad en la que los valores femeninos impregnen más los entresijos de la cultura y de las formas de relación humana. Como afirma Victoria Sendón, “El cambio de rumbo respecto al nuevo desorden mundial no podrá llevarse a cabo sólo desde un cambio de estructuras, si no se da al propio tiempo otro cambio interior que modifique nuestros deseos, nuestras perspectivas, nuestros valores, nuestras prioridades. Y, por qué no, nuestra lógica”[2].

El ya clásico estudio de Genevieve Lloyd The Man of Reason[3] puso de relieve que el propio concepto de “razon”, central en los proyectos de la modernidad euro-occidental, era una construcción cultural de la masculinidad, que la oponía a intuición, imaginación y emoción, consideradas estas dimensiones como ‘femeninas’, valoradas negativamente e incluso rechazadas como ‘la loca de la casa’ (Gilbert Durand).

Hoy sabemos que el mundo de la vida (Lebenswelt) no puede ser pensado al margen de la intuición y la emoción, que conforman una buena parte de la existencia de los seres humanos, tanto individual como colectivamente. Y ha tenido un extraordinario éxito la reivindicación de una “inteligencia emocional”, relacionada dinámicamente con la “inteligencia racional” en imprescindible complementariedad, al tiempo que se exige un equilibrio entre el desarrollo del hemisferio izquierdo y el derecho del cerebro.

Aunque también en esto hemos de prevenir nuevos excesos. Ha tenido que ser, precisamente una mujer, la Premio Nobel Rita Levi-Montalcini la que ha advertido: “El hemisferio derecho del cerebro es la parte instintiva, la que sirvió para hacer bajar al australopithecus del árbol y salvarle la vida. La tenemos poco desarrollada y es la zona a la que apelan los dictadores para que las masas les sigan. Todas las tragedias se apoyan siempre en ese hemisferio que desconfía del diferente. El cerebro límbico, el hemisferio derecho, no ha tenido un desarrollo somático ni funcional. Y, desgraciadamente, todavía hoy predomina sobre el otro. Todo lo que pasa en las grandes tragedias se debe al hecho de que este cerebro arcaico domina al de la verdadera razón. Por eso debemos estar alerta. Hoy puede ser el fin de la humanidad. En todas las grandes tragedias se camufla la inteligencia y el razonamiento con ese instinto de bajo nivel. Los regímenes totalitarios de Mussolini, Hitler y Stalin convencieron a las poblaciones con ese raciocinio, que es puro instinto y surge en el origen de la vida de los vertebrados, pero que no tiene que ver con el razonamiento. El peligro es que aquello que salvó al australopithecus cuando bajó del árbol siga predominando”. Y concluye:  “Lo importante es vivir con serenidad, y pensar siempre con el hemisferio izquierdo, no con el derecho. Porque ése lleva a la Shoah, a la tragedia y a la miseria. Y puede suponer la extinción de la especie humana”[4].

Aquí mantenemos, precisamente, que la especie humana sólo es viable y sostenible si se produce en un breve tiempo un cambio radical de los imaginarios sociales dominantes, que siguen siendo androcéntricos, y se produce un giro radical hacia imaginarios más femeninos de alianza, sinergia, colaboración, respeto a la diferencia, apertura y alteridad, benevolencia, relación amorosa con el entorno, etc.

Frente a las visiones descarnadas de lo masculino, a la tiranía de una abstracción vacía que se pretende imponer a todos como ley universal, la incorporación de las mujeres y de sus específicas perspectivas en todos los ámbitos del conocimiento y de la vida, han traído una revalorización de lo concreto, un replanteamiento de la experiencia del sujeto y de la sociabilidad, y un adecuado tratamiento de la diferencia: “El respetar la diferencia tratando al sujeto (o yo) de modo que se le represente como alguien socialmente situado en diversas dimensiones de poder e identidad aparte del género, se ha convertido en un proyecto filosófico importante para el feminismo”[5], afirman Miranda Fricker y Jennifer Hornsby en la introducción al volumen colectivo Feminismo y Filosofía.

En un interesante volumen, Razón de mujer, sus editores indican los distintos cauces por los que ha discurrido el ensayismo de impronta femenina, incorporando ámbitos, perfiles y dimensiones, menospreciadas o excluidas por los discursos masculinos dominantes: “La evolución del ensayo femenino ha estado marcada por la lucha por el acceso a un modo de discurso tradicionalmente monopolizado por el varón, pero ese mismo proceso ha llevado al reconocimiento (dentro ya del contexto de la posmodernidad) de la naturaleza específica de un razonar femenino que se articula de forma diferenciada y que, por ello mismo, determina, dentro del campo específico del género, el recurso a procedimientos formales habitualmente excluidos del mismo en época contemporánea, tales como el diálogo o la introspección autobiográfica”[6]. Diálogo, en efecto, frente al carácter monológico e impositivo de los discursos androcéntricos; introspección autobiográfica frente a la constante extroversión espectacular de lo masculino, con pretensiones de universalidad en la historia de nuestra especie. Lo plural frente a lo singular; la interioridad frente a la constante externalización; la proclamación de una subjetividad que quiere superar el subjetivismo en el diálogo, frente a la pretendida e imposible objetividad, reclamada en nombre de instrumentos que tramposamente se exhiben como supuestos fundamentos.

Ya tuve ocasión de exponer, al filo del cambio del milenio, en mi libro Mujer, ecología y comunicación en el nuevo horizonte planetario[7], varias convicciones –que creo sólidamente fundadas- que he de traer brevemente al frente de la formulación de esta nueva hipótesis:

  1. Nos encontramos en el comienzo de un proceso de profundas transformaciones que allí caractericé como “revolución biológica, tecnológica y comunicacional”, subrayando el efecto acelerador del encuentro de unos y otros procesos, como en el caso de las biotecnologías;
  2. No se trata de un punto de inflexión más, sino de una mutación radical de lo humano, un punto crucial (F. Capra), una Gran bifurcación (E. Lazslo) impulsada –de modo muy especial- por la incorporación de las mujeres y de los valores femeninos al nuevo horizonte de transhumanización[8];
  3. El análisis riguroso de los modos de dominación androcéntricos, que implican muy especialmente la construcción de conceptos, categorías y criterios, así como su plasmación en los diversos lenguajes, revelan que las raíces del largo proceso de postergación y control de las mujeres son las mismas que han llevado a una relación depredadora y destructiva en relación con el medio ambiente. La emancipación de la mujer, con una nueva comprensión de lo humano, y la emancipación del planeta, entendido como un ser vivo según la hipótesis Gaia de Lovelock coinciden;
  4. En el mundo en que vivimos todas las expresiones y manifestaciones de la vida aparecen contaminadas por el androcentrismo: desde la imagen, la experiencia y la gestión de la corporeidad, a todas las implicaciones de una vivencia de la espacialidad, de la temporalidad, de la materialidad, de la subjetividad, profundamente instrumentales e impositivas, que en la actualidad se nos revelan simplemente insostenibles;
  5. Como consecuencia de lo anterior resulta imprescindible desvelar y deconstruir los núcleos androcéntricos en torno a los cuales se desarrolla en la actualidad la economía, la política, las organizaciones sociales, la cultura, la religión y las complejas redes de expresiones simbólicas.
  6. Un ámbito de especial importancia para el control de las mentes y el mantenimiento del statu quo es el relativo a las creencias y a las religiones. Como denunciamos en nuestro trabajo “Mujer y Transcendencia”[9], las complejísimas operaciones de transformación de universos simbólicos y formas de religiosidad de base femenina hacia el monoteísmo impositivo llevan inscrita la huella del pensamiento androcéntrico y establecen formas de supeditación última de las mujeres a un orden hecho por hombres y para hombres. La reciente criminalización del aborto y exculpación de la pederastia por parte de un destacado representante de la jerarquía católica es sólo un lamentable capítulo más de estas aberraciones.
  7. Una clave esencial en el proceso de reconformación de lo humano en el siglo XXI la ofrece el fundamento de un paradigma comunicacional que nos hace entender la realidad desde su complejidad y a cada uno de los seres humanos no sólo como una realidad autónoma en sí misma, sino también como parte de redes más complejas en las que se comienzan a alumbrar nuevas formas de pensar, nuevas formas de sentir y nuevas formas de actuar.

El papel de las mujeres en la humanización de la cultura[10] es decisivo: no se trata de demostrar que las mujeres son capaces de jugar con las reglas impuestas por los hombres y muchas veces aceptadas como naturales, sino de provocar un cambio de este sistema de reglas, de los sistemas axiológicos, de los marcos (frames) dentro de los que se debaten las cuestiones fundamentales. Así lo reconoce Victoria Sendón: “Tal vez exista un cierto desconcierto respecto a nuestro papel en el variopinto panorama de los grupos antiglobalización: ecologismo, pacifismo, socialismo, anarquismo, sociedad civil…, pero sería un error no caer en la cuenta de que lo que combatimos son las mil caras del patriarcado. Y frente a él las mujeres y las feministas somos las mejor pertrechadas teórica y prácticamente, ya que tenemos respuestas globales a los asuntos de la violencia, el deseo, el dominio simbólico, las desigualdades, los roles, la división del trabajo o el poder patriarcal, que constituyen las raíces del presente desorden mundial”[11]. Suscribo plenamente todo lo que afirma, con dos breves notas: la primera, que ya son muchos los hombres que, desde hace décadas están igualmente comprometidos en esa lucha, mientras muchas mujeres siguen aún alineadas con ese desorden mundial del patriacalismo; la segunda, que no bastará con desenraizar los males del androcentrismo, sino que será necesario desplegar una nueva creatividad que tal vez no llegue nunca a desterrar del todo todas las sombras de la existencia, pero que sí puede dar lugar a la emergencia de un tiempo nuevo, cualitativamente distinto a todos los vividos hasta ahora por hombres y mujeres.

Por ello resulta imprescindible reinventar los lenguajes y las miradas: “No hemos creado aún –afirma Teresa Leonardo Herrán- nuestro propio lenguaje, salvo excepciones, pero aún somos viajeras en esta travesía hacia nosotras mismas, hacia nuestra identidad que pasa necesariamente por la reconquista de nuestro cuerpo que nos fue confiscado, colonizado, expropiado. Cuando hayamos destruido la máquina de guerra que arrebatamos en la lucha, la máquina del lenguaje imperial, el logos “inventaremos una palabra que no sea opresiva, una palabra que no asfixie a las otras lenguas, sino que las desate”, una palabra que reconozca y valore la alteridad. Destruir la máquina del logos implica aniquilar en nosotras la mujer que ha sido hablada, explicada, soñada, mutilada, explotada por el hombre. Inventar la lengua en suma es inventarnos a nosotras mismas, es decir descentralizarnos, deconstruirnos, descifrarnos”[12].

Tal es la tarea que en mi ensayo “Escribir/inscribir lo femenino en el discurso” juzgaba inaplazable y para la que proporcionaba los nuevos instrumentos epistémicos de la Teoría del emplazamiento/desplazamiento[13], como teoría crítica y liberadora de esquemas e imposiciones mentales: “La Teoría del Emplazamiento, al destacar la importancia de la otredad, de la alteridad (sin llegar al extremo de la alteración, de la alienación, de la enajenación), pero también de la mismidad, de la identidad, tanto propia como compartida, establece las bases para una nueva inscripción de lo femenino en el discurso, observando esa dimensión tensiva: construyendo las identificaciones dinámicas y cambiantes que le fueron negadas y estableciendo el espacio de la alteridad no desde un orden externo, sino desde el interior de la encarnación discursiva”[14].

Y citaba entonces algunas claves centrales de la Teoría del Emplazamiento: “La exacerbación de la identidad conduce a las construcciones identitarias que afirman lo propio por negación de lo ajeno, a las identidades asesinas (Maaluf). Pero el déficit de identidad, la apertura al otro y a los otros, la excesiva alteridad, puede desembocar en graves “alteraciones”: a la alienación que surge como consecuencia de la explotación, la dominación o la opresión (Marx-Engels), a la enajenación mental como respuesta a la imposibilidad de aceptarnos nosotros mismos (Freud). Por ello es necesario construir ese quid pro quo, ese ideal de la ipseidad (Ricoeur), en el que es posible vivir la dinámica de identidad (no esencialista, sino procesual, sin cristalizar, más bien identificaciones funcionales) y diferencia (que no se transforma en discriminación, en oposición, en exclusión). / Yo me descubro en el Tú (Buber). Señalamos al otro y nos señalamos. Nos experimentamos arrojados a la existencia, sistiendo desde un ex que ignoramos, hacia un trans que nos excede, en un intervalo como individuos y como especie, que debemos vivir-con. En estado de yecto, sujetando (somos subjecta) esa experiencia desde la que todo aparece ante mí como objectum. No hay sujetos sin objetos, ni experiencia subjetiva al margen de “algo” que se me pone delante, “ob”. No hay objetos sin sujetos, porque los objetos son constructos limitados, a partir de nuestra experiencia de las cosas (res) cuya realitas nos excede. Sin embargo, no abogamos por un constructivismo radical, porque -aunque en el ámbito de lo humano y de la conciencia todo sea construcción- no se trata de una construcción caprichosa. La cosa-en-sí (noúmeno) se manifiesta en los fenómenos (las cosas-en-mí), que puedo captar, aunque limitadamente, y que puedo contrastar con los otros que las captan con otros matices, para construir la comunidad del conocimiento intersubjetivo”[15].

Europa tiene nombre de mujer

En el proceso de construcción de este nuevo horizonte planetario desde una política de civilización (Edgar Morin[16]), Europa –ya liberada de todo etnocentrismo y voluntad colonizadora- debe tener un papel decisivo.

Europa no es sólo una poderosa realidad geográfica e histórica (un espacio y un tiempo compartidos), con todo tipo de implicaciones económicas, sociales, políticas y culturales, sino sobre todo un proyecto. Así quedó evidenciado en una espléndida entrevista de Gloria Otero a Nicole Fontaine, entonces presidenta del Parlamento Europeo. Desde su título, “Tenemos que reinventar Europa” queda claro que nada hay de inmovilista en el proyecto de construcción del nuevo espacio europeo, cuyas características no pueden ser las de ningún pasado, por muy fascinante que sea. Se trata, en efecto, de impulsar un espacio colectivo de convivencia, una comunidad, en la que la pluralidad, la diferencia y la diversidad no impliquen fragmentación, ni la integración ninguna nueva forma de integrismos.

En un momento de reivindicaciones identitarias excluyentes y contrapositivas, de llamadas anacrónicas a las patrias y a los patriotas, de violencia terrorista, Nicole Fontaine muestra muy bien la vía de la construcción de una matria europea como comunidad de valores compartidos y –siempre- críticamente replanteados. Por ello, esta Europa no puede ser construida por los políticos al margen de los ciudadanos, ni puede responder al imaginario social androcéntrico, de confrontación, que presidió la época de los nacionalismos en Europa. Sólo un nuevo imaginario social de alianza, impregnado de valores hasta ahora considerados como femeninos, puede proporcionar una sólida esperanza para esta nueva Europa, hija del rey fenicio Agenor, que ahora debe resistirse a su rapto por el Zeus-Toro, hoy dios todopoderoso del dinero, para llegar a ser, más allá de la Europa de los mercados y los mercaderes, la Europa de los pueblos y de los ciudadanos.

Cuando Gisela Bock se plantea la ardua tarea de reconstruir el perfil de La mujer en la historia de Europa, nos anuncia el aspecto central de este tipo de reflexiones: “He renunciado a lo ilimitado y a lo esencial, de suerte que el centro de mi libro no van a ocuparlo “las” mujeres ni “los” hombres –que por lo demás no existen-, sino un fenómeno que define la historia de Europa: una querelle des femmes o una querelle des sexes, un debate sobre la cuestión de lo que es la mujer, de lo que es el hombre, de lo que son los sexos y de lo que es en definitiva el ser humano”[17].

En efecto, de ello se trata: los debates de las últimas décadas sobre la mujer y el papel que le corresponde en la vida social, pública y privada, es en el fondo un debate sobre la propia realidad humana, que descubrimos como esencialmente igual (al menos, en derechos y deberes) más allá de las diferencias y de las concretas configuraciones de sexo y género, que de inmediato aparecen cualificadas por otras determinaciones económicas, políticas, ideológicas, etc.

La transformación de los sistemas educativos formales e informales.

Otro de los aspectos esenciales en este cambio de marcos y de lenguajes son las transformaciones imprescindibles en los sistemas educativos y la necesidad de una nueva alfabetización mediática para el siglo XXI, que deberá ser de indudable signo femenino.

Estamos comenzando, como venimos afirmando, una nueva fase en la historia de la humanidad. Los grandes instrumentos de socialización se están quedando obsoletos. Es preciso redefinir todo el conjunto de conocimientos y habilidades que hemos de proporcionar a la ciudadanía de un futuro que ya ha comenzado. Para ello es preciso reflexionar sobre estas transformaciones y sobre el perfil de una nueva alfabetización o educación para la sociedad del conocimiento y de los saberes compartidos, única posibilidad de una humanidad sostenible en el horizonte de una mundialización justa. Vamos a trazar algunas claves de este momento, este Gran Mediodía en el que ha comenzado un proceso de transhumanización ante nuestros ojos y a esbozar algunos rasgos de una imprescindible alfabetización mediática.

La sociedad del conocimiento en cuyo marco adquiere sentido la alfabetización mediática es una realidad en la que convergen sistemas de comunicación y relación tradicionales con otros nuevos y desconocidos. Se define un nuevo universo de lenguajes, de interacciones y de sistemas de relación, una nueva realidad que se sitúa entre lo real y lo virtual. Está provista de “nuevos códigos, nuevos lenguajes junto al lenguaje verbal que sigue siendo el sustrato común a todos los demás códigos comunicativos”[18]. Hay que tener en cuenta que los medios y las tecnologías de la información y comunicación constituyen modos de apropiación de la realidad, del mundo y del conocimiento y sus lenguajes están modelando nuevos estilos cognitivos y estructuras mentales como otras formas de comprensión y aprehensión de la realidad. Como afirma Pérez Tornero, “ya se está dando este encuentro de muchos lenguajes en la construcción de sentido. En este mismo encuentro se da, también por obra de la unificación digital, en el terreno de los soportes y los medios de transmisión. Las fronteras entre los antiguos soportes y tecnologías se diluyen (…) todas tienden a unificarse en la tecnología del multimedia, que es capaz de reunir y conjugar todas las posibilidades de los medios pre-digitales y los post-digitales”.

El aspecto clave que justifica la alfabetización audiovisual es el desarrollo de la capacidad de análisis y de crítica de toda ciudadanía, y para ello habrá que favorecer una toma de conciencia ante los medios, que facilite esa necesaria distancia para apreciar sus contenidos, estéticas y mensajes. En consecuencia, la tarea verdaderamente importante y difícil será fomentar la confianza cívica, la autonomía personal y social de los grupos y la madurez crítica suficientes para que puedan aplicar sus juicios de valor en torno a la comunicación mediática y apropiarse de sus lenguajes con fines de crecimiento personal y social en un horizonte esencialmente cosmo-bio-antropocéntrico. Por tanto los objetivos irán encaminados a:

• Descubrir los mecanismos, simbolismos y estrategias que emplean los medios para construir la realidad individual y social y seducirnos. Especialmente, desvelar en ellos las inscripciones de una milenaria voluntad de poder y control de acento masculino.

• Seleccionar y descubrir las intenciones ocultas y valores que los medios, con una aureola de transparencia, transmiten. Se trata de evidenciar y denunciar, de deconstruir y plantear alternativas a las diferentes dominaciones ideológicas y simbólicas.

• Identificar y comprender las principales funciones y propósitos de los medios, especialmente, la información, la formación y el entretenimiento.

• Conocer el funcionamiento de los medios, el modo en que se constituyen como industrias culturales, los intereses y poderes asociados y su papel en la sociedad.

• Desarrollar la creatividad, la innovación y la cooperación, utilizando la expresión y comprensión de los medios como nuevo lenguaje comunicativo en el que tengan plena cabida los valores femeninos, de alteridad y de sinergia.

• Utilizar técnicas de investigación y documentación, mediante la búsqueda, selección, e interpretación de la información, introduciendo especialmente una necesaria perspectiva de género.

• Educar para el pluralismo y la tolerancia, a través del contacto con la diversidad de culturas, de expresiones y de formas de vida, y, al mismo tiempo, proporcionar una visión plural y compleja, dinámica y cambiante, de la vida.

• Introducir una metodología participativa con múltiples recursos, estableciendo cauces de información y comunicación entre los distintos miembros de la comunidad escolar y líneas de cooperación e intercambio con el exterior.

• Crear espacios educativos que faciliten el aprendizaje, mediante el acceso a la información y a la producción.

• Valorar la función social de los medios de comunicación de masas y de los nuevos medios técnicos y su importancia como instrumentos de cooperación y solidaridad.

En definitiva, la alfabetización en medios deberá plantearse como una educación «multidimensional» que sitúe ante el proceso de la comunicación como emisor activo y como receptor crítico, fomente la creatividad y sensibilidad hacia los nuevos lenguajes, enseñe a decodificar sus códigos y a analizar críticamente sus contenidos, enriquezca los criterios de juicio, aumentando su autonomía y distanciamiento ante los mensajes de los medios, abriendo nuevas perspectivas hacia otras culturas, favorezca la expresión y comunicación mediante el lenguaje audiovisual, con la creación y elaboración de productos mediáticos, y desarrolle la socialización y la participación, en una actitud de apertura, de plena libertad de expresión y de rechazo de todo adoctrinamiento desde los medios.

Construir una nueva civilización planetaria en la que la igualdad de derechos y posibilidades no anule las diferencias (ni culturales, ni de sexo o género, ni religiosas o políticas) es el gran reto que tenemos ante nosotros.

Necesitamos un mundo en el que nuestras creencias y sistemas de valores sea verdaderamente antropocéntrico (el griego anthropos implica por igual a hombres y mujeres): construido tanto desde la mirada masculina no impositiva como desde una mirada femenina plenamente emancipada y libre.

Pero hay algo más: el proyecto de progreso de la modernidad tenía todas las características habitualmente atribuidas a lo masculino (lo impositivo, agresivo, competitivo…). Quizá por ello fracasó y estuvo a punto de destruir todo lo humano. La nueva humanidad necesita incorporar características y rasgos de lo que se ha llamado un imaginario femenino de alianza: lo consensuado, benevolente, solidario. No es posible vivir en el seno de una sociedad plural, compleja, heterogénea, sin aceptar estas claves que hacen posible la tolerancia y el enriquecimiento mutuo de la comunicación multicultural. Precisamente todo lo contrario de lo que estamos viviendo en estos días de confrontación y muerte. Algo sí tengo seguro: el siglo XXI será profundamente femenino, o no será. Un camino nos lleva al dinamismo de individuos equilibrados en una sociedad equilibrada y en armónica relación con el entorno medioambiental e incluso el nuevo “tercer entorno” tecnológico y maquínico. El otro, a la muerte.


[1] Cf. http://es.wikipedia.org/wiki/Ariadna

[2] Victoria Sendón de León: Mujeres en la era global. Contra un patriarcado neoliberal, Icaria, Barcelona, 2003, p. 7.

[3] Genevieve Lloyd: The Man of Reason. ‘Male’ and ‘Female’ in Western Philosophy, Methuen, London, 1984.

[4] Rita Levi-Montalcini: “Cuando ya no pueda pensar, quiero que me ayuden a morir con dignidad”, entrevista con Miguel Mora, El País (19/04/2009).

[5] Miranda Fricker y Jennifer Hornsby: Feminismo y Filosofía. Un compendio, Idea Books, Barcelona, 2001.

[6] María del Mar Gallego Durán – Eloy Navarro Domínguez (eds.): Razón de mujer. Género y discurso en el ensayo femenino, Alfar, Sevilla, 2003, p. 10.

[7] Manuel Ángel Vázquez Medel: Mujer, ecología y comunicación en el nuevo horizonte planetario, Mergablum, Sevilla, 1999.

[8] Cf. Manuel Ángel Vázquez Medel: “El Gran Mediodía. Sobre la Transhumanización”, en R. Morales Astola – J. Rodríguez Fito (eds.): Pensar la gestión cultural en Andalucía, Geca, Huelva, 2003, pp. 26-44.

[9] Manuel Ángel Vázquez Medel: “Mujer y Transcendencia”, en Manuel Ángel Vázquez Medel – Mercedes Arriaga (eds.): Mujer, Cultura y Comunicación: Realidades e Imaginarios. IX Simposio Internacional de la Asociación Andaluza de Semiótica. Sevilla, Alfar, 2002.

[10] Manuel Ángel Vázquez Medel: “Mujer y humanización de la cultura en el horizonte de la relacionalidad, la responsabilidad y la belleza”, en AA.VV. Donna e umanizzazione della cultura nelle soglie del terzo millenio, LAS, Roma, 1998.

[11] Victoria Sendón de León: Mujeres en la era global, cit., p. 6.

[12] http://www.iruya.com/ent/claves/showquestion.asp?faq=16&fldAuto=122

[13] Manuel Ángel Vázquez Medel (dir.): Teoría del emplazamiento. Implicaciones y aplicaciones, Alfar, Sevilla, 2003.

[14] Manuel Ángel Vázquez Medel: “Escribir/Inscribir lo femenino en el discurso”, en Philologia Hispalensis, 2002 (XVI/2), Monográfico Escritoras atlánticas/ Escritoras mediterráneas, Carmen Ramírez (ed.), p. 17.

[15] Teoría del emplazamiento, cit., pp. 25-26.

[16] Edgar Morin: Para una política de la civilización, Paidós, Barcelona, 2009.

[17] Gisela Bock: La mujer en la historia de Europa, Crítica, Barcelona, 2001.

[18] Mª Amor Pérez Rodríguez: Los Nuevos Lenguajes de la Comunicación, Paidós, Barcelona, 2004, p. 89.

DE LA COMUNICACIÓN DISCIPLINARIA A LOS CONTROLES DE LA COMUNICACIÓN0 comentarios / ¡comenta!

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NUEVO LIBRO DE RODRIGO BROWNE:
DE LA COMUNICACIÓN DISCIPLINARIA A LOS CONTROLES DE LA COMUNICACIÓN.
La antropofagia como transgresión cultural

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Rodrigo Browne

Hacia una comunicación emancipada

Prólogo de

Manuel Ángel Vázquez Medel

La publicación de este volumen De la comunicación disciplinaria a los controles de la comunicación. La antropofagia como transgresión cultural no puede ser más oportuna. En estos días en que finalizo la lectura del original, ha llegado a mis manos el último libro de Armand Mattelart, que lleva por significativo título Un mundo vigilado[1], en el que se construye la genealogía de los nuevos poderes de control, desde el siglo XIX a los abusos de la actualidad, y se analiza su extensión mundial.

Pero ya –hay que afirmarlo alto y claro- ha cambiado el escenario en el que Foucault realizaba en los setenta la arqueología de las sociedades disciplinarias, de la sociedad de seguridad como emanación de la sociedad liberal, y se ha dado una nueva vuelta de tornillo a las “sociedades de control” analizadas por Gilles Deleuze en los noventa. Nos encontramos hoy, como acertadamente afirma Mattelart, ante sociedades de sospecha que se protegen estructuralmente contra el insurgente, cometiendo todo tipo de atrocidades: “el control de los cuerpos, su encasillamiento, implica el ‘control de los corazones y las mentes’, el de las ‘voluntades’, por utilizar los términos acuñados por los psychological warriors, los expertos en guerra psicológica”. Se llega así a la violación de los más fundamentales derechos humanos, en orden a prevenir supuestos crímenes, en anticipación perversa, como denunciara ya el relato de Philip K. Dick The Minority Report (1956) llevado hace unos años a la pantalla por Spielberg. No podemos menos que sentir un profundo escalofrío ante frases como: “Señor Marks, por orden de la División Precrimen del distrito de Columbia le detengo por el futuro asesinato de Sarah Marks y Donald Dubin que iba a suceder hoy”.

Se ha llegado ya al límite de vigilancia, control y castigo en lo espacial (no solo ya en lo externo, sino también en lo interno, sometiendo nuestros cuerpos al visionado de escáneres), y se pretende, apoyados en las nuevas tecnologías (cibernéticas y biológicas), extender el control y el castigo en el tiempo: ¿es otra la lógica de las “guerras preventivas”?

Se han saturado los controles en la realidad actual, y quienes se resisten a perder el poder, en su inevitable extensión y difusión a escala planetaria a través de redes múltiples, desean también ejercerlo sobre la realidad virtual[2]. Muy especialmente en los ámbitos en que se construyen/deconstruyen las corporeidades y las subjetividades, aspectos centrales de todas estas cuestiones. Porque mientras quede una grieta, un intersticio, una fisura desde la que pueda ser cuestionada, la dinámica perversa de concentración del poder puede saltar por los aires. Y en esta indisciplina cuenta cada ser humano, cada sujeto (en la resurrección de nuevas intersubjetividades). Así lo intuía y lo expresaba en 1992 Guattari, en el párrafo final de Chaosmose: “En las brumas y los miasmas que oscurecen nuestro fin de milenio la cuestión de la subjetividad vuelve ahora como un leitmotiv. No es un elemento natural, como tampoco el aire y el agua. ¿Cómo producirla, captarla, enriquecerla, reinventarla permanentemente de manera que sea compatible con universos de valores mutantes? ¿Cómo trabajar por su liberación, es decir, por su resingularización? El psicoanálisis, el análisis institucional, el cine, la literatura, la poesía, las pedagogías innovadoras, los urbanismos y las arquitecturas creadoras… todas las disciplinas deberán conjugar su creatividad para conjurar las pruebas de barbarie, de implosión mental, de espasmo caósmico que se perfilan en el horizonte, y para transformarlas en riquezas y goces imprevisibles, cuyas promesas, después de todo, son siempre tangibles”. Goces imprevisibles… Goces que no pueden ser controlados, que no pueden ser sometidos a las dinámicas perversas de la vigilancia y del castigo, que escapan a la dinámica del mercado y de la mercantilización, que se inscriben en el ámbito de la pura gratuidad. No el gozo de poder, ni de tener… ni siquiera el gozo se saber. Simplemente el gozo de ser, Gaudium essendi, que venimos proclamando desde hace tiempo como realidad, proyecto y dispositivo revolucionario, transformador, no controlable[3]

Este es el escenario en el que se despliega la mirada crítica de Rodrigo Browne, buscando alternativas para salir de los marcos (frames) que también controlan nuestro pensamiento, aunque sea por respuesta y reacción al pensamiento dominante[4]. Lamentablemente, también las marginalidades cumplen una función de reforzar los centros (de poder). No se trata, pues, de ganar la partida con las reglas del juego que nos han impuesto, sino de cuestionar esas reglas e introducir dinámicas alternativas. Es posible pensar en el impulso de nuevas tecnologías de la inteligencia (Pierre Lévy), portadoras de transversalidad, de conexiones reticulares para construir un saber para la vida compartido, propio de nuevas inteligencias colectivas, no orientado a la imposición ni al dominio.

Este desplazamiento, este descentramiento, este desgarrón en el orden de la comprensión de la realidad se lo ha proporcionado a Browne una categoría, un concepto, una clave que resulta insoportable para una (i)lógica comunicativa basada en la voluntad de poder, voluntad de dominio y de control de la mitología eurocéntrica: la antropofagia, y la noción conexa de iconofagia. He tenido la fortuna de seguir sus intensas y radicales (en el sentido de que atañen a la raíz) deconstrucciones del pensamiento etnocéntrico euro-occidental, para postular deleuzianamente el roce con la superficie a través de rizomas, o incluso el valor de un vivir desarraigado, nómada, que encuentre su territorio (siempre de encuentro y de paso) en la interacción viva y fecunda con los demás (in-between), en el vivir inter-esados. Tal vez el impulso inicial le vino de su conocimiento de los trabajos sobre antropofagia simbólica en Brasil y del Manifesto Antropófago (1928) que escribió Oswald de Andrade y con el cual pretendía “simbólicamente” abogar por una propuesta “contracolonial” de la antropofagia brasileña y buscar vías de escape frente a la marginada visión que de ésta habían establecido los discursos que hemos heredado del “blanco” pensamiento moderno.

A partir de aquí, hay un importante punto de contacto entre las propuestas de Browne Sartori y la Teoría del emplazamiento[5] que él ha contribuido a desarrollar. Hablamos, pues, de poder y de comunicación; de construcciones, deconstrucciones y reconstrucciones de las subjetividades; del cuerpo y la corporeidad y de las acciones que sobre los cuerpos ejercen las instancias del poder… Pero hablamos, sobre todo, de alteridad y de emancipación, de articulaciones alternativas de la realidad humana, de nuevas maneras de pensar, de sentir y de actuar para otro mundo posible, otro mundo necesario, liberado del Pensamiento Único del ultraliberalismo capitalista, cuyo comienzo del final marcó un 15 de septiembre de 2008, con la crisis económica más radical conocida, cuyas consecuencias directas e indirectas están aún por ver.

Hay momentos de la historia de la humanidad que discurren más o menos plácidamente, y momentos de inflexión, de aceleración, de mutaciones radicales, para los que no valen las claves que han organizado la sociedad en momentos pretéritos. Esto es lo que plantean Berger y Luckman en Modernidad, pluralismo y crisis de sentido[6]: la puesta en tela de juicio de todas las certezas y el cuestionamiento de todas las identidades. Y, sobre todo, la imposibilidad de hablar de un orden de valores único y de aplicación general en nuestras complejas y plurales sociedades modernas. Por ello resulta imprescindible investigar “tres niveles de la producción, la transmisión y la recepción de sentido: a) hacia la comunicación masiva; b) hacia la comunicación cotidiana dentro de las comunidades; y c) hacia las instituciones intermedias que actúan con ese carácter entre las grandes instituciones, las comunidades y el individuo”.

Más allá de ello, hay que tener la valentía de proclamar, como en otro texto hacen Silva Echeto y Browne Sartori que “en tiempos de crisis y derrumbes teóricos, es necesario pensar desde la no-ciencia, desde la no-disciplina, desde el indisciplinamiento que habilita la no-disciplina comunicación. La comunicación “es” todo aquello que no es… Por ello la comunicación son y somos muchos…”[7].

Nuestra investigación no es inocente. Como se desprende del “principio de indeterminación” de Heisenberg, el observador influye en lo observado: “Hay que investigar lo que nos dé esperanza, y como dijo Benjamin, la esperanza se nos da a través de los desesperados: hoy hay muchos desesperados en América Latina con gran imaginación y buscando una transformación radical de lo que es hacer política”. La frase anterior es de Jesús Martín Barbero, quien –como Rodrigo Browne- plantea con radicalidad las relaciones entre comunicación, discurso y poder: “El discurso es poder, lugar de una lucha específica por el poder. Y esa lucha forma parte de sus condiciones de producción y de circulación. De manera que estudiar las reglas de engendramiento de lo discursivo es estudiar reglas y relaciones de poder. Es decir, no se trata sólo de que el poder utilice el discurso como arma, como sofisma, como chantaje, sino de que el discurso forma parte constitutiva de esa trama de violencia, de control y de lucha que constituye la practica del poder. A cualquier nivel, desde el dominio familiar y el de la escuela hasta el nivel del poder del Estado. La mejor prueba de ello es que el poder ha reclamado siempre el control del lenguaje y de los discursos. No hay sociedad, por pequeña que sea, que no reglamente la producción y distribución de los discursos”[8].

Ya en otras ocasiones, siguiendo a Nietzsche, he reclamado la noción de “Gran Mediodía” y de “Transhumanización”, como claves para entender la hora presente[9] en la que lo humano se prepara para un punto crucial, un tránsito de fase, para una transformación radical cuyos perfiles apenas podemos intuir.

Dice Francisco Ayala en el prólogo a su libro de relatos Los usurpadores que “el poder ejercido por el hombre sobre su prójimo es siempre una usurpación”[10]. Pues bien: esta obra contribuye a denunciar esa usurpación. Y a buscar alternativas, con creatividad. Y en libertad. Pero una libertad no vigilada ni condicionada. No está mal recordar en este contexto la frase de Thomas Jefferson: “Si estáis dispuestos a sacrificar un poco de libertad para sentiros seguros, no merecéis ni lo uno ni lo otro”.



[1] MATTELART, Armand (2009): Un mundo vigilado, Barcelona, Paidós. La cita es de p. 12.
[2]
GUATTARI, Félix (1992): Chaosmose, Paris, Galilée.
[3]
Pronto publicaré el volumen Gaudium essendi. El gozo de ser. Hace unos meses se ha abierto la red social Gaudium essendi: http://gaudium.ning.com
[4]
Cf. LAKOFF, Georges (2007): No pienses en un elefante. Lenguaje y debate político, Madrid, Editorial Complutense, y (2008): Puntos de reflexión. Manual del progresista, Barcelona, Península.
[5]
VÁZQUEZ MEDEL, Manuel Ángel (dir.)(2003): Teoría del emplazamiento. Implicaciones y aplicaciones, Sevilla, Alfar.
[6]
BERGER, Meter L. – LUCKMANN, Thomas (1997): Modernidad, pluralismo y crisis de sentido, Barcelona, Paidós, p. 122.
[7]
SILVA ECHETO, V. y BROWNE, Rodrigo (2007): Antropofagias. Las indisciplinas de la comunicación. Madrid, Biblioteca Nueva, págs. 128-129.
[8]
MARTÍN BARBERO, Jesús (2002): Oficios de cartógrafo. Travesías latinoamericanas de la comunicación en la cultura, Santiago de Chile, Fondo de Cultura Económica, p. 70.
[9] VÁZQUEZ MEDEL, Manuel Ángel (2003): “El Gran Mediodía. Sobre la Transhumanización”, en R. Morales Astola – J. Rodríguez Fito (eds.): Pensar la gestión cultural en Andalucía, Geca, Huelva, págs. 26-44.
[10] AYALA, Francisco (1995): Los usurpadores. Ed. de Carolyn Richmond. Madrid, Cátedra, p. 100.

2009.07.01 “Nosotros somos lo que pensamos. Todo lo que somos lo somos por nuestros pensamientos. Y con nuestros pensamientos, construimos nuestro mundo” Siddhārtha Gautama,Buddha0 comentarios / ¡comenta!

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“Nosotros somos lo que pensamos. Todo lo que somos lo somos por nuestros pensamientos. Y con nuestros pensamientos, construimos nuestro mundo. ” Siddhārtha Gautama, Buddha

Pocos seres humanos ha tenido una visión tan profunda de la realidad como Siddharta Gautama. Él se hizo consciente de la presencia del sufrimiento en todas las dimensiones de la vida y se planteó un camino para acabar con el sufrimiento.

El punto de partida es darnos cuenta de que, para cada uno de nosotros, lo primero es nuestra mente: lo que en ella se registra del mundo que nos rodea y en el que estamos insertos. Nuestra mente no se limita a “reflejar” la realidad, sino que la interpreta profundamente, la modifica, la valora… Y pone en marcha dispositivos de sentimiento que acompañan nuestras representaciones mentales.

Es cierto que hay experiencias muy duras de la vida ante las que la mente dispone de limitados resortes para hacernos reaccionar y seguir adelante. Pero aun así, aun en esos casos límite, es cierto que somos lo que pensamos y lo que sentimos, y que la felicidad o la desdicha dependen en gran medida de nuestra capacidad para controlar y orientar adecuadamente nuestra mente.

Nos esforzamos -¡y es preciso hacerlo!- en transformar nuestro entorno, nuestras condiciones materiales, nuestras circunstancias… Y dedicamos muy poco tiempo y energías a controlar y orientar adecuadamente nuestra mente para que responda a nuestro imperativo de alcanzar cada vez que sea posible una serena y ecuánime felicidad, que siempre acaba irradiando y provocando la felicidad en los demás.

Sermón de Benarés

El Bienaventurado habló así a los cinco discípulos:
Esta es la noble verdad del dolor. El nacimiento es dolor, el desgaste es dolor, la enfermedad es dolor, la muerte es dolor. La presencia de los objetos que odiamos es dolor, la ausencia de los objetos que amamos es dolor; no conseguir lo que deseamos es dolor. En una palabra: el apego a la existencia es dolor.
Esta es la noble verdad de la causa del dolor: el anhelo, que lleva al renacimiento, acompañado de placer y de concupiscencia, que encuentra aquí y allí su placer. (Este anhelo es triple), a saber: anhelo de placer, anhelo de existir, anhelo de prosperidad.
Esta es la noble verdad de la cesación del dolor: (cesa con) la cesación completa de este anhelo, una cesación que consiste en la ausencia de todas las pasiones; con el abandono de este anhelo, con la renuncia a él, con la liberación con respecto a él, con la destrucción del deseo.
Esta es la noble verdad del sendero que lleva a la cesación del dolor, el noble sendero óctuple, es decir, la recta creencia, recta aspiración, recta habla, recta conducta, rectos medios de vida, recto esfuerzo, recta memoria, recta meditación…
¿Y qué es, monjes, la recta visión? Es el conocimiento del dolor, el conocimiento de la causa del dolor, el conocimiento de la cesación del dolor y el conocimiento del camino
¿Y que lleva a la cesación del dolor. A esto, monjes, llamo recta visión.
¿Y qué es la recta intención? La intención de renunciar, la intención de no herir, la intención de no dañar. A esto, monjes, se llama recta intención.
qué es la recta habla? Abstenerse de la falsedad, de palabras maliciosas, de palabras duras, de palabras frívolas. A esto, monjes, se llama recta habla.
¿Y qué es la recta acción? Abstenerse de quitar la vida, de apropiarse de lo ajeno, del trato carnal. A esto, monjes, se llama recta acción.
qué son los rectos medios de vida? Aquí un noble discípulo, abandonando un falso modo de ganarse la vida, obtiene su sustento mediante los rectos medios de vida. A esto, monjes, se llama rectos medios de vida.
¿Y qué es el recto esfuerzo? Aquí un monje, al no producirse pensamientos malos y ruines que aún no han surgido, ejercita la voluntad, intensifica el esfuerzo, empieza a ejercitarse, aplica y ejercita su mente. Al rechazar los malos y ruines pensamientos que han surgido, ejercita su voluntad, intensifica el esfuerzo, empieza a ejercitarse, aplica y ejercita su mente… A esto, monjes, se llama recto esfuerzo.
¿Y qué es la recta memoria?… Sobre los pensamientos, permanece contemplando sus pensamientos, ardiente, atento, consciente, disipando su anhelo y desaliento con respecto al mundo. A esto, monjes, se llama recta memoria.
qué es la recta meditación?
1) Un monje libre de pasiones y malos pensamientos alcanza el primer trance del gozo y del placer, que va acompañado de razonamiento e investigación, y que surge del retiro, y en él permanece.
2) Al cesar el razonamiento y la investigación, en un estado de serenidad interior, con su mente fija en un solo punto, alcanza el segundo trance del gozo y el placer, que surge de la concentración, y que está libre del razonamiento y la concentración, y en él permanece.
3) Con ecuanimidad e indiferencia con respecto al gozo, permanece atento y dueño de sí, y en su cuerpo experimenta el placer que los nobles llaman ‘morada con ecuanimidad, atenta y feliz’, y alcanza el tercer trance y en él permanece.
4) Desechando el placer y el dolor, e incluso antes de que desaparezcan el júbilo y la depresión, alcanza el cuarto trance, en que no hay placer ni dolor, y que lleva consigo la pureza de la memoria y de la ecuanimidad, y en él permanece. A esto, monjes, se llama recta meditación.”

GITTCUS PARTICIPARÁ EN EL FORO TEMÁTICO ESPAÑOL 20091 comentario / ¡comenta!

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Palacio de Congresos, Sevilla, 10-12 octubre 2009

El Grupo de Investigación en Teoría y Tecnología de la Comunicación de la Universidad de Sevilla (GITTCUS) participará en el Foro Temático Español 2009, “Espiritualidades y éticas para otro mundo mejor posible”, en el Bloque temático 8, “Éticas, espiritualidades y educación”, a través del TALLER “GAUDIUM ESSENDI: El Gozo de Ser y sus implicaciones educativas en el proceso de la transhumanización”.

Objetivos: El siglo XXI exige nuevas creatividades para abordar en toda su complejidad el hecho educativo. El objetivo del Taller es reflexionar sobre las nuevas dinámicas educativas desde las claves que proporciona una visión abierta e integral de la realidad humana en el proceso de la transhumanización. Se trata de impulsar nuevas economías de la transmisión de los saberes compartidos para potenciar las imprescindibles nuevas formas de pensar, de sentir y de actuar para un mundo más justo y solidario, desde la perspectiva de la alianza de culturas y de civilizaciones y desde el enfoque “Gaudium essendi”, que privilegia la potenciación compartida del “gozo de ser” y la vivencia del presente y de la plenitud del instante, sin renunciar a la memoria ni a los proyectos de futuro.

300 POSTS PARA UNA VIDA MÁS PLENA, PARA UN MUNDO MEJOR…3 comentarios / ¡comenta!

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Querida lectora, querido lector del Blog: Hace menos de 2 meses caía en la cuenta de que el Blog contaba ya con 200 posts (gestados entre el 25 de julio de 2008 y el 12 de abril de 2009, a razón de casi un post diario). Hoy hemos llegado a 300, y los 100 últimos a una media superior a 1,5 al día. No es de extrañar, ya que al compromiso de “La frase de cada día”, que permite la reflexión a partir de los pensadores, creadores y personas de acción más importantes de la historia de la humanidad, se añade la celebración de los días mundiales de mayor significación dentro de nuestro proyecto “Gaudium Essendi” (El Gozo de Ser, que también hemos explicado con más detalle el 17 de abril pasado), el comentario a noticias especialmente relevantes y algunos consejos y enlaces que tienen que ver con la “vida buena”, con la salud, con las nuevas tecnologías, con el altermundialismo y con la cultura crítica y solidaria.

Desde esa fecha hemos hablado aquí de “Sostenibilidad mental, económica, social y ambiental”; de derechos humanos y discapacidad; sobre la pandemia de la gripe; del “Día de la tierra: en defensa de nuestra única “Matria”", y también de Europa; hemos ofrecido el comentario del Dalai Lama al mantra “Om Mani Padme Hum” de la compasión, al tiempo que podíamos oírlo (como tantos otros recursos audiovisuales del Blog); también hemos podido oír selecciones de la música de Händel con ocasión de los 250 años de su muerte, o de Tristán e Isolda de Wagner; o recibir consejos para una alimentación sana, o sobre la práctica de yoga…

Hay muchas más páginas y recursos, nuevos enlaces

Una aventura fascinante en la que ha habido días con más de 3000 accesos distintos y lectura de decenas de miles de páginas… Y que confío seguir impulsando en tu compañía. Muchas gracias por leer este Blog (sabes que puedes suscribirte a este canal pulsando RSS Entradas, y ver entre tus marcadores todas las entradas del Blog).

Me encantaría que, pulsando aquí abajo en “LEER COMPLETO” me hicieras el comentario o sugerencia que creas oportuno.

2009.05.20 “La redención siempre fue -ya desde el principio- una mala idea”. Richard Rorty0 comentarios / ¡comenta!

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“La redención siempre fue -ya desde el principio- una mala idea”. Richard Rorty

Richard Rorty (1931-2007) es no sólo el más importante pensador norteamericano de las últimas décadas, sino uno de los filósofos fundamentales para entender nuestro cambio de siglo y de milenio. Su impulso al pragmatismo de tradición norteamericana, de William James, John Dewey, Charles S. Peirce ha situado el debate de la filosofía en otra órbita muy diferente a la tradición de la metafísica de los fundamentos en Occidente.

Rorty piensa en la filosofía como un género discursivo más, que no puede aspirar a demostrar verdades inmutables y externas al propio discurso. Y por ello entiende que la gran creación literaria es tan o más importante que los discursos filosóficos para construir un discurso ético orientado a la acción y orientado a la felicidad humana, tal como es entendida en cada contexto y cultura. Sus obras fundamentales Philosophy and the Mirror of Nature, Consequences of Pragmatism, Contingency, Irony, and Solidarity, Objectivity, Relativism and Truth son bastante expresivas desde su propio título: el discurso filosófico ha de renunciar a su pretensión de ser un espejo de la naturaleza, e incluso un metadiscurso que pueda dirimir los demás discursos; es la dimensión pragmática la que da validez (si bien una validez contingente) a las diferentes propuestas que se confrontan, y es por sus implicaciones o consecuencias por lo que hemos de juzgar las prácticas discursivas; sólo el sentido de ironía que deriva de la aceptación de la dimensión relativa de las cosas puede fundar una nueva solidaridad como vida comunitaria compartida, sin imposiciones; finalmente -según sus planteamientos- hemos de renunciar para siempre a la objetividad, reconocer que no existe Verdad alguna que alcanzar o representar y que el relativismo no tiene por qué conducir a un “todo da igual”, sino ser dirimido en el diálogo de los individuos en la sociedad.

Su libro póstumo Una ética para laicos, presentado por Gianni Vattimo, da mucho que pensar en sus apenas 40 páginas.

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La frase de hoy se explica en su propio contexto: “Los hombres necesitan que se los haga más felices, no que se los redima, porque no son seres degradados, almas inmateriales apresadas en cuerpos materiales, almas inocentes corrompidas por el pecado original. Son, tal como sostenía Friedrich Nietzsche, animales inteligentes. Inteligentes porque, a diferencia de otros animales, aprendieron cómo colaborar unos con los otros para del mejor modo hacer realidad sus deseos. A lo largo de la historia, nosotros, animales inteligentes, hemos adquirido nuevos deseos y nos hemos diferenciado mucho de nuestros antepasados animales. De hecho, nuestra inteligencia no sólo nos permitió adecuar los medios a nuestros fines, sino también imaginar nuevos fines, elegir nuevos ideales”.

Creo que las propuestas de Rorty han de ser debatidas y yo sigo postulando, entre el dogmatismo, objetivismo, representacionismo, por un lado, y el relativismo por otro, una necesaria TEORÍA DE LA RELATIVIDAD ontológica y gnoseológica, de la que hablaremos en breve en este Blog.

En cualquier caso, Rorty lanza su misil bajo la línea de flotación de una de las nociones más arraigadas en casi todas las culturas: la creencia de que el ser humano necesita ser rescatado, rehabilitado, “redimido”… O, en palabras de Heidegger, “sólo un dios puede salvarnos…” Bien es ciero que, al parecer Rorty bromeaba antes de morir sobre si no habría sido la excesiva lectura de Heidegger la que le habría provocado su cáncer… E incluso en ello late el sentido de lo irónico que deconstruye y nos reconcilia con la existencia.

En estos planteamientos, una vez más, la lectura radical del cristianismo le daría la razón: si hubiera existido necesidad de ello, ya hemos sido rescatados, ya hemos sido redimidos. Y, precisamente, como cree Vattimo, por un Dios que ha decidido ser un hombre entre los hombres… Nadie tiene derecho a “administrar” ni a controlar a los seres humanos en función de un pretendido depósito de verdad y autoridad… La nueva comunidad, la nueva “eclesía” es la comunidad planetaria, más allá de religiones e ideologías.

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Aconsejo la lectura (y reflexión) del siguiente párrafo del benedictino Willigis Jäger, guía del Benediktushof en Holzkirchen, Alemania, extraido de su obra Sabiduría de Occidente y Oriente. Visiones de una espiritualidad integral:

“Según la concepción teísta, Yahvé creó el mundo de la nada y lo dirige desde el exterior. Interviene cuando los seres humanos fracasan. El mundo, tal como es, se convierte, por culpa de los hombres, en un valle de lágrimas del que hay que huir. De ahí resulta el desprecio de la Tierra, del cuerpo, de la naturaleza, de la mujer, de la sexualidad y de los sentidos. Esta visión dualista del mundo entró también en la interpretación de lo que la teología llama ‘pecado original’ [...] Lo que en realidad sucedió es que salimos de la unidad simbólica del paraíso, propia de una existencia prehomínida, animal, para convertirnos en personas y desarrollar una conciencia personal. Pero este desarrollo de la consciencia humana a partir de una preconciencia arcaica, que se llevó a cabo dentro del marco de la evolución, fue declarado por la teología como un pecado de graves consecuencias.
Para esta ‘terrible falta’ de dar la espalda a Dios sólo podía haber una reparación inconmensurable: la muerte del hijo de Dios, Jesús. De acuerdo con esto, Jesús tuvo que soportar un castigo que en el fondo debía recibir toda la humanidad. La teología del sacrificio, propia del Antiguo Testamento, fue integrada en el cristianismo. La muerte de Jesús se considera el rescate por la liberación del hombre de las manos de Satanás y como restitución de la gloria de Dios. Tal comprensión supone una comprensión de Dios completamente arcaica. Dios se convierte en rey, juez y ejecutor del cumplimiento de las penas merecidas por el pecado y, con ello, se vuelve finalmente un ser grotesco.
El concepto de un ser que castiga es uno de los más graves errores de las religiones”.

Y dice bien Jäger de las religiones, ya que las nociones de castigo las encontramos en casi todas las configuraciones mágicas, míticas y religiosas. Recordemos el mito de redención de Prometeo, que roba el fuego a los dioses para permitir que los seres humanos lo lleguen a ser plenamente, con conciencia y sentido ético, y paga por ello el precio de ver su costado devorado una y otra vez…

En menor escala, consciente o inconscientemente, a título individual o colectivo, salta el resorte de la necesidad del “rescate”: de que nos salven. Es bien sabido que la historia de las dictaduras y de los totalitarismos está llena de “salvadores”, de “redentores”. 

Por todo ello vale la pena reflexionar a fondo la provocativa reflexión de Rorty.

2009.04.28 “Educar es cultivar a un tiempo el conocimiento de lo verdadero, la voluntad de lo bueno y la sensibilidad de lo bello”. Polo de Medina0 comentarios / ¡comenta!

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“Educar es cultivar a un tiempo el conocimiento de lo verdadero, la voluntad de lo bueno y la sensibilidad de lo bello”. Polo de Medina

Esta frase de Salvador Jacinto Polo de Medina (Murcia, 1603 – Alcantarilla, Murcia, 1676), escritor y poeta barroco español, llama de nuevo nuestra atención a la importancia de los procesos educativos. Llegar a ser un ser humano pleno no es sólo cuestión de herencia biológica sino, sobre todo, de socialización: de educación. Educación expandida, educación en entornos formales y en contextos informales: educación en el entorno familiar y de las relaciones directas, en el sistema educativo, a través de la red compleja de medios.

Hay muchas definiciones de qué sea educar, pero esta, de algún modo, las encierra y las compendia a todas, puesto que orienta lo humano hacia el horizonte de la Verdad, la Bondad y la Belleza. No es sólo cuestión de llenar nuestras mentes de contenidos (ya indicamos, recordando a Plutarco, que la mente humana es más un fuego que hay que encender que un recipiente que tengamos que llenar). El conocimiento de lo verdadero (hasta donde seamos capaces de alcanzarlo) es el principio y fundamento de los procesos educativos. Y hemos de educar en el amor a la verdad, por complejo que resulte y por muchas complicaciones que pueda traernos.

Pero no sólo somos pensamiento ni estamos sólo orientados al conocimiento. Desde nuestras estructuras emotivas, pasionales, articulamos nuestros deseos y polarizamos nuestra voluntad. Y ese destino no es otro que el del Bien, el de lo bueno para nosotros y para los demás.

Somos, también, seres sensibles, anclados y vinculados dinámicamente al mundo a través de nuestros complejo sistema sensorial. También los sentidos se educan y se orientan hacia lo que en cada contexto histórico-cultural consideramos bello.

Vivimos en un tiempo de crisis, de cambios, de transformaciones en los sistemas de valores. Pero la respuesta al dogmatismo, al pensamiento y sentimiento cerrado de algunos, no puede ser el relativismo. Vivamos una sabia ontología, gnoseología y axiología de la relatividad, que nos salva de las imposiciones del dogmatismo y del cinismo relativista.

 

 

GAUDIUM ESSENDI (EL GOZO DE SER)0 comentarios / ¡comenta!

gozo

Hace unos meses decidí impulsar la idea de que, ante un mundo con dolores de parto para alumbrar la realidad de una nueva humanidad, era preciso reivindicar el GOZO DE SER (GAUDIUM ESSENDI), frente a las falsas ideas del goce del poder, del tener, incluso del saber… Impulsé la red GAUDIUM ESSENDI (http://gaudium.ning.com) en la que casi no he intervenido, porque prefería ver cuáles eran las respuestas de las personas que se implicaban en este proyecto en torno a nuevas maneras de PENSAR, de SENTIR y de ACTUAR para OTRO MUNDO posible, necesario, inaplazable ya…

He comprobado con satisfacción que ya son muchas las personas que acceden a este Blog buscando la expresión GAUDIUM ESSENDI, y me alegra -en la línea planteada por Eric Fromm en ¿Tener o Ser?  y en Del tener al ser- que haya ya mucha gente que busca, más allá de las mixtificaciones religiosas una línea de compromiso y de consumación con el ser que somos. O, dicho de otro modo, que quieran impulsar el cambio de una perversa sociedad del consumo y la consumición, a una sociedad del ser compartido y de la consumación.

La Teoría del emplazamiento que vengo desarrollando desde hace más de una década (y que en este Blog puede verse a través de la página en la que está el enlace Polimedia: http://mediasav.us.es/polimedia/vazquez%20medel/emplazamiento/index.htm) establece con sencillez que los seres humanos, emplazados en el espacio (plaza), en el tiempo (plazo) y en el mundo de conciencia, experimentamos nuestra peculiar realidad desde la alteridad, la otredad, la apertura y entrega (dación) al otro y a los otros. Desde ahí vivimos desde las coordenadas que nos marcan la VOLUNTAD DE VIDA (que responde a nuestra realidad material y biológica) y nuestra VOLUNTAD DE SENTIDO (que responde a nuestra dimensión simbólica, a nuestro habitar la semiosfera o noosfera, un mundo de significados, sentimientos y sentidos).

Pronto publicaré mi ensayo GAUDIUM ESSENDI (EL GOZO DE SER) en el que procuro profundizar en torno a estas grandes cuestiones, claves para la construcción de un mundo nuevo, de una nueva civilización planetaria, de una nueva humanidad (transhumanización) y un nuevo humanismo.

Quede ahora la idea de que, siendo como son fundamentales la ALEGRÍA (Laetitia), la FELICIDAD (Eudaimonía, Beatitudo), incluso el PLACER (Delectatio, voluptas), cuando hablamos de GOZO DE SER hablamos de algo más radical, más profundo: no de una realidad en el plano de la psicología (aunque también), sino sobre todo en el ámbito de la ONTOLOGÍA: hablamos de un gozo incondicionado, que no depende, como otras experiencias placenteras humanas, de las circunstancias externas, sino que brota de nuestra misma realidad, de lo que somos y se expresa en despliegue cuando desarrollamos y consumamos, serenamente, nuestra realidad en alteridad y plenitud.

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VI JORNADAS SOBRE COMUNICACIÓN Y DEPORTE

PROGRAMA 

LUNES 4 DE MAYO 

16.00  Inauguración 

Dr. D. Francisco Sierra, Decano de la Facultad de Comunicación 

Dr.  D.  Antonio Checa,  Director del  Departamento de Comunicación Audiovisual, Publicidad y Literatura 

Dr. D. Joaquín Marín Montín, Director de las Jornadas 

16.15 Mesa redonda: “La representación futbolística como fuente de 

información” 

D. Antonio Barrera, agente FIFA 

D. Kenneth Asquez , agente FIFA 

D. Eduardo Gil, Canal Sur Radio 

17.15   Imprensa desportiva: o fenómeno português no contexto ibérico 

e europeu 

D. Francisco Pinheiro 

Universidade de Évora (Portugal) 

18.15   Mesa redonda: “Del Guadalquivir al Rift: la élite del 800 europeo” 

D. Luis A. Marco / D. Manuel Olmedo / D. Antonio Reina / D. Javier Delgado 

Coordina: D. Daniel Quintero 

19.15   Deporte y cine: la casuística española 

Dr. Francisco Perales Bazo 

Universidad de Sevilla 

MARTES 5 DE MAYO 

16.00  Mesa redonda: “El arbitraje y los medios: pacto por el juego 

limpio” 

D. Luis Medina Cantalejo, árbitro FIFA 

D. Alfonso Garrido, Federación Andaluza de fútbol 

D. Eduardo Gil, Canal Sur Radio 

 

17.15 Deporte, ocio y cultura: una aproximación desde la Teoría del 

emplazamiento 

Dr. Manuel A. Vázquez Medel 

Universidad de Sevilla 

18.15 El product placement en los videojuegos de deportes 

Dra. Marina Ramos Serrano 

Universidad de Sevilla 

19.15  Ciclismo y comunicación: Tratamiento periodístico y visual 

D. Hugo Alfaro, fotógrafo y diseñador gráfico 

Dña. Sandra Nuñez, periodista 

MIÉRCOLES 6 DE MAYO 

16.00  El deporte como motivo en la Historia de la Fotografía 

Dra.Mª del Mar Ramírez Alvarado 

Universidad de Sevilla 

17.15 El outsurcing en el Maketing Deportivo. Ketal Sport y el Club de 

Baloncesto Cajasol 

D.Javier Lafuente y D. Jesús Llano 

Ketal Sport 

18.15 Baloncesto en Internet. La experiencia de Radio Rafaldo 

D. Rafael Ramos 

Radio Rafaldo 

JUEVES 7 DE MAYO 

16.00 Mito y deporte: la reinvención del héroe 

Dra. Mª Ángeles Martínez 

Universidad de Sevilla 

17.15 El deporte y el juego de rol 

D. Antonio Roda 

Universidad de Sevilla 

18.15 Las actividades en la naturaleza.  Nuevas tendencias para 

comunicar 

D. Carlos Parra Alcaraz 

Universidad de Sevilla 

Clausura de las Jornadas 

Dr.  D.  Antonio Checa,  Director del  Departamento de Comunicación 

Audiovisual, Publicidad y Literatura 

Duración: 15 horas 

Inscripción: Facultad de Comunicación 

Despacho J-3  (4ª planta) 

Av. Américo Vespucio s/n  Sevilla 

Precio: 10 € (Incluye certificado de asistencia) 

Información: comunicacionydeporte@gmail.com  

                                               jmontin@us.es  


ORGANIZAN:

DEPARTAMENTO DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL, PUBLICIDAD Y 

LITERATURA 

VICERRECTORADO DE RELACIONES INSTITUCIONALES 

DIRECTOR: 

DR. D. JOAQUÍN MARÍN MONTÍN 

PROFESOR DE LA FACULTAD DE COMUNICACIÓN 

COLABORA: 

EQUIPO DE INVESTIGACIÓN DE HISTORIA, LENGUAJE Y TECNOLOGÍA 

AUDIOVISUALES 

 

Sobre Manuel Ángel Vázquez Medel
Blog sobre Estudios Culturales, Creatividad y Comunicación. Un ámbito multidisciplinar para la buena literatura, el pensamiento crítico y el altermundialismo, en el marco de la Teoría del Emplazamiento. Os invitamos, desde aquí, a la red "Gaudium essendi: El gozo de ser". Una red para transformar nuestro mundo: http://gaudium.ning.com/ Para impulsar nuevas formas de pensar, nuevas formas de sentir y nuevas formas de actuar para una nueva humanidad planetaria.
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