
“Nada tarda tanto como aquello que no se empieza”. Alain
El filósofo francés Alain (1868-1951), seudónimo de Émile-Auguste Chartier, fue una de las voces más activas en los debates éticos y políticos de su momento, siempre desde posiciones pacifistas y antifascistas, hasta el punto de que se le ha llamado la “conciencia de la III República”. El sentido del deber ciudadano le llevó a presentarse voluntario para participar en la Primera Guerra Mundial, una experiencia que le llevaría a escribir su célebre Mars ou la guerre jugée (1936). El género con el que más se le ha identificado son los propos, textos concisos y sugestivos que le han ganado el favor del público pero no siempre la valoración de los críticos. Fue también una influencia importante para filósofos de la siguiente generación como Raymond Aron y Simone Weil.
Entre sus obras traducidas a nuestra lengua se cuentan: Charlas sobre educación-pedagogía infantil (Losada); Mira a lo lejos: 66 escritos sobre la felicidad (RBA); En busca del entendimiento: conversaciones a la orilla del mar (Losada).
Alain, que sacrificó un pensamiento más sistemático y un mayor prestigio ante la academia, por estar al tanto de la vida e intentar iluminar a sus contemporáneos, conserva una vigencia extraordinaria. La frase de hoy es un alegato contra la procrastinación. La procrastinación (del latín: pro, adelante, y crastinus, referente al futuro) es la acción (o hábito) de postergar actividades o situaciones que uno debe atender, por otras situaciones más irrelevantes y agradables. Existen tres tipos de procrastinación:
- Por evasión, cuando se evita empezar una tarea por miedo al fracaso. Es un problema de autoestima.
- Por activación, cuando se dilata una tarea hasta que ya no hay más remedio que realizarla. Es un problema contrario al anterior.
- Por indecisión, típico de las personas indecisas que intentan realizar la tarea pero se pierden en pensar la mejor manera de hacerlo sin llegar a tomar una decisión.
Es bien cierto que “nada tarda tanto como aquello que no se empieza”. Por ello el propósito de hoy puede ser el de comenzar a realizar algo que debamos hacer, sin buscar subterfugios para aplazarlo. Y si unimos esta reflexión a la primera de las citas que siguen, nada más importante que ponernos manos a la obra con la inaplazable tarea de ser felices y de hacer felices a los demás.
Otras citas de Alain:
“Lo mejor que podemos hacer en favor de quienes nos aman es seguir siendo felices”.
“El aburrimiento es lo que queda de los pensamientos cuando las pasiones son eliminadas de ellos”.
” Nada es más peligroso que una idea cuando no se tiene más que una ” .
” Pensar es decir no. Reflexionar es negar aquello que creemos ” .
” ¿Qué son mil años? El tiempo es corto para el que piensa, e interminable para el que desea ” .
“Los hombres que tienen la expresión inteligente, defraudan después porque no dan todo lo que nos prometieron. En este sentido, es una ventaja parecer tonto”.
“El lector que no admira un libro bueno es que lo ha leído mal, y se le pueden citar pasajes admirables que, indudablemente, desconoce”.
“Nada posible es bello, sólo lo real es bello”.
“En los momentos de ansiedad, no tratéis de razonar, pues vuestro razonamiento se volverá contra vosotros mismos; es mejor que intentéis hacer esas elevaciones y flexiones de brazos que se enseñan ahora en todas las escuelas; el resultado os asombrará. Así, el profesor de filosofía os envía al de gimnasia.”
“El hombre que tiene miedo sin peligro, inventa el peligro para justificar su miedo”.