Mª del Valle Carreras, in memoriam

El fallecimiento de María del Valle Carreras Álvarez, de 36 años, el 5 de mayo en su localidad de Castilleja de la Cuesta, ha causado consternación en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, donde ejerció la docencia tras licenciarse y doctorarse en Periodismo. El Decanato “en representación de la comunidad universitaria de la Facultad de Comunicación, acompaña a toda su familia en la tristeza por esta pérdida y quiere expresarle, asimismo, su más sentido pésame”.

 

María del Valle Carreras Álvarez ha ejercido la docencia en la FCom hasta que le fue diagnosticada la enfermedad que ha acabado con su vida. Dejó la docencia para pasar todo el tiempo posible con su hijo de 7 años. Sus compañeros de Departamento han resaltado de ella su valentía, humildad y profesionalidad en el ejercicio del periodismo y la docencia.

Ramón Reig, catedrático de Estructura de la Información, que ha sido profesor suyo y compañero de departamento le ha dedicado un texto titulado “No perdono a la muerte enamorada”:

“Hace más de un año, en una reunión del Consejo del Departamento de Periodismo II, anunció que se veía obligada a dejar la docencia. Era profesora asociada. El profesor Juan Luis Manfredi, su maestro, dijo: “Valle tiene que comunicarnos algo importante”. Todos callamos. Ella tomó la palabra y nos dio la noticia, primero con entereza, después entre lágrimas. Yo me tragué las mías.

Acaba de morir, en feria, vencida por un cáncer. “Ese vacío que deja el amigo que se va”, ese sinsentido que deja la compañera que se marcha antes de tiempo. En el tanatorio, el profesor Manfredi me confesó: “Vino a mi despacho y, aparentemente con tranquilidad, me dijo: Juan Luis, me voy a morir y tengo que dejar de dar clases para estar todo el tiempo posible con mi hijo”.      

Valle Carreras. Alumna nuestra, en la licenciatura y en el doctorado. Doctora en periodismo, periodista en ejercicio, mujer valiente y humilde, tuvo que retirarse de la docencia  con el fin de estar más tiempo al lado de los suyos y de su hijo que ahora cuenta siete años. Hace ya bastantes lustros que Jacques Attali afirmó: el ser humano lo que quiere es durar. Richard Dawkins probablemente afirmaría que Valle pretendía perpetuarse a través de su hijo. El padre de Valle ya lleva tiempo conservándola y la sigue viendo en su nieto.  

Es duro enterrar a una ex alumna y a una colega que siempre hablaba sin acritud alguna. Tenía 36 años. No es la primera persona en nuestra Facultad que fallece cuando se supone que no era su momento; por eso, como Miguel Hernández, "no perdono a la muerte enamorada".

El profesor Juan Luis Manfredi, que dirigió su investigación con la que obtuvo el Doctorado, también se ha sumado con unas palabras al homenaje a María del Valle Carreras Álvarez:

“Conocí a Valle con coletas, cuando era una adolescente que quería estudiar Periodismo. Luego fue mi alumna en la Licenciatura, que acabó con un expediente excelente, y me resultó muy halagador que me pidiera que dirigiera la investigación con la que más tarde alcanzó el grado de Doctor con la calificación de Sobresaliente Cum Laude. Durante años, trabajamos juntos en varios proyectos, sobre todo en el Máster en Gestión de Empresas Audiovisuales, en el Curso de Experto en Comunicación y Defensa, en el Máster en Periodismo Deportivo y en el Máster en Comunicación Institucional y Política. Ella trabajaba en un periódico y colaboraba  en una emisora de radio, pero siempre encontraba tiempo para preparar su acceso a la docencia universitaria, lo que consiguió cuando apenas había cumplido los 30.

Se me saltan las lágrimas al recordarla tan sonriente, tan trabajadora, tan dedicada a una docencia que resultó ser su verdadera vocación. Nada le resultaba inalcanzable si se trataba de dedicar tiempo o estudio, aunque tenía un límite: estuviera haciendo lo que estuviera haciendo, cuando llegaba el Rocío ella se iba a hacer el camino. No era una rociera folklórica, sino una creyente que había depositado en la Virgen del Rocío toda su confianza. No es fácil recordar a Valle sin hacer mención de su fe cristiana, que practicaba en su vida diaria bajo las formas de la tolerancia, el respeto, la bonhomía y el trato amable con todos. Cuando me anunció que dejaba la Facultad porque sus días estaban contados lo hizo con la serenidad del que sabe que la muerte sólo es un paso más hacia la vida eterna”.

Descansa en paz, querida Valle".

María del Valle Carreras Álvarez era concejal del Ayuntamiento de Castilleja de la Cuesta, donde ostentaba las delegaciones de Desarrollo Local y Turismo, además ser la portavoz de su grupo político, Independientes por Castilleja.